Música

Ricardo Flecha

El apasionado promotor de la guarania

La valoración de este estilo musical fue el propósito que impulsó al artista Ricardo Flecha a crear el festival La guarania florece en los territorios de la patria, una gira que echará raíces en todos los rincones del país y que forma parte de las actividades culturales promovidas en el marco del reconocimiento de la representante popular de la música paraguaya como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

«Mi padre era amante de lo más en su época: la guarania y su creador, José Asunción Flores. Sus idas a recitales, sus escuchas de relatos y sus encuentros con músicos y poetas influyeron en mi deseo de ser artista”, confiesa Ricardo Flecha, cantante que ha dedicado su carrera entera a enriquecer los oídos con las líricas llenas de sentimiento.

Su entusiasmo por la música fue heredado, pues en su hogar constantemente recibían a distintos intérpretes de dicho género musical. Fue solo cuestión de tiempo para que Ricardo se uniera a ellos en la valoración del canto tradicional. Pero cuando con su hermano Atilio encontraron un disco de Volumen Dos se reafirmó este sentido de orgullo por lo que él mismo hoy considera “la banda sonora del Paraguay”.

“En ese momento empecé, con mi hermano, a buscar grabaciones de la obra de José Asunción Flores. Quedé extasiado y conmovido por su demoledora simpleza y profunda paraguayidad”, comenta. Pronto su respeto y admiración hacia el padre de la guarania fue inmenso. Hoy lo considera “el Quijote guaraní, un hombre universal, y a la guarania, su más fiel escudera”.

Fotografía: Fernando Franceschelli.

Los inicios

La carrera musical de Ricardo comenzó muy temprano. Aún recuerda como si fuera ayer su primera presentación en la Escuela Parroquial San Antonio, donde interpretó la versión en español de Hey Jude y Acosta Ñu. Ese niño nunca dejó de soñar y se proyectó en grande, pasando por conjuntos en el Colegio Nacional de la Capital, luego a los grupos Juglares, Ñamandú y, finalmente, desde 1998 se lanzó como solista y acompañó a artistas internacionales en sus presentaciones por Paraguay y el mundo.

Su mayor mérito ha sido siempre el rescate de temas tradicionales de la música paraguaya y la pasión con que la pone de vuelta sobre el escenario. “La guarania dejó en mi alma marcas indelebles y recuerdos imborrables”, afirma el cantautor. Y con ella a cuestas, viajó por todo el mundo a recitar las diferentes historias de nuestro país, siempre orgulloso de expresar sus sentimientos en el idioma guaraní.

“Desde Buenos Aires hasta las islas Canarias, desde la Patagonia hasta Ciudad de México, desde cálidos lugares como el Caribe, hasta los fríos caminos de Escandinavia, por allí se paseó la guarania a nuestro paso y nos recordó quiénes somos, de dónde venimos, para proyectarnos hacia un futuro más venturoso”, expresa. La música lo llevó a sitios impensados y a vivir experiencias irrepetibles que aún recuerda entrañablemente.

Al hurgar un poco en su corazón, Ricardo nos relata los más preciados recuerdos que colecciona en su travesía rítmica, en la que hizo conocer la música paraguaya. “En 1997 Mercedes Sosa me pidió que la acompañara al concierto Buenos Aires en Vivo para cantar guarania Despertar, de Maneco Galeano. Antes ella dio unas palabras sobre José Asunción Flores y yo no dimensioné aún la cantidad de personas que presenciaban el evento, cerca de unas 30.000. Sorprendido por la forma en la que el público recibió la propuesta musical, me sentí muy emocionado”, cuenta.

Otro sublime momento fue cuando estaba grabando la canción Che pykasumi, con Óscar Cardozo Ocampo, quien acostumbraba hacerlo por las noches. Como Ricardo estaba muy cansado, lo intentaron varias veces, pero no lo lograron. Luego, Óscar pidió que se apagaran las luces, y así, en plena oscuridad, le contó que durante su enfermedad, su hermana Amambay Cardozo Ocampo le pedía que tocara esa canción. Al terminar el relato, con el profundo y emotivo silencio que los rodeaba, retomaron la grabación para lograrlo de una vez. “La profundidad de ese sentimiento quedó plasmada en ese disco, en esa canción y en mi corazón”, recuerda.

Fotografía: Fernando Franceschelli.

La guarania como bandera

La razón por la cual la guarania está cargada de tanto sentimiento se explica desde su aparición en 1925, en un contexto histórico de luchas políticas interminables. José Asunción Flores creó este género musical no solo buscando una melodía, sino una música que resumiera un poco el carácter melancólico del paraguayo de esa época. Así la guarania nació como una voz del silencio, que invita a reflexionar en momentos difíciles para insistir en un país más justo y un mundo mejor. “En la guarania están los sollozos de mi pueblo y su grito de rebeldía”, dijo alguna vez su creador.

Esa profunda interpretación de lo que significa la guarania para nuestra cultura fue la que Ricardo desde tan joven sintió y a la que no está dispuesto a renunciar tan fácilmente como su defensor. Desde el 2010, comenzó la lucha por mantener la memoria y reivindicar el nombre y la obra de José Asunción Flores junto a amigos, músicos, escritores y periodistas. A su lado estuvieron Gilberto Rivarola, Antonio Pecci, Alcibiades González del Valle, José Antonio Galeano y muchos otros más.

Las actividades para que la Unesco reconociera a la guarania como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad iniciaron unos 11 años atrás y dejaron de legado tres discos grabados: Donde la guarania crece, La guarania crece en los territorios del agua y La guarania crece sin fronteras. Así también, se realizaron diversos conciertos con la Orquesta Sinfónica Nacional, la Banda Sinfónica de la Policía Nacional y fusiones con distintos grupos de rock del país.

Este año, Ricardo decidió que era tiempo de continuar con la lucha e ideó el festival La guarania florece en los territorios de la patria. “Este proyecto surge ante la necesidad de florecer como sociedad y con una nueva preocupación, la de cosechar los frutos del arduo trabajo de difusión. La intención es crear puentes para el traspaso generacional e incentivar a los jóvenes a que compongan guaranias con sonido contemporáneo y lírica actual, de manera a contar la realidad y mantener viva la memoria”, explica.

El festival constó de una serie de recitales que ofreció el cantante Ricardo Flecha en diferentes rincones del país. La gira por las seis localidades inició en Asunción el 28 de agosto pasado en La Manzana de la Rivera, luego visitó las antiguas estaciones de tren en las ciudades de Escobar, Ypacaraí, y Villarrica, el paseo José Asunción Flores en Itauguá y cerrará en Alto Paraná el 26 de noviembre próximo con un concierto en la represa de Itaipú, acompañado de invitados especiales.

Fotografía: Fernando Franceschelli.

Al momento de idear este proyecto, Ricardo tenía mucho más planeado, pero debido al covid-19, debió ajustar el sueño. “Al principio pretendía que nos presentáramos en 17 departamentos, pero por la pandemia fuimos reduciendo las locaciones, y quedaron seis lugares para llevar los conciertos a los lugares más emblemáticos selacionados con grandes cultores de la guarania y jóvenes músicos que la cultivan”, contesta.

Rendir tributo a los más destacados exponentes musicales y poéticos de estas seis locaciones y colaborar con la herencia de la guarania a jóvenes músicos que ahora la cultivan, esa es la razón de La guarania florece en los territorios de la patria. Por este motivo es que en cada sitio que visitó rindió tributo a los más grandes representantes del género que vieron crecer esas ciudades: José Asunción Flores, Emigdio Ayala Báez, Teodoro Mongelós, Félix Fernández, Manuel Ortiz Guerrero y Herminio Giménez.

Pero sobre el escenario no estuvo ni estará solo. Ricardo Flecha tuvo a su lado en toda la gira al pianista Óscar Fadlala y al guitarrista Gabriel Colmán, además de los jóvenes músicos locales que, según cuenta, se unieron a él “a través de la sensibilidad y el amor hacia nuestra cultura”. La cantante Lizzie Gómez, el acordeonista Vichito Echeverría, Hugo Flecha, el Grupo Generación, Roberto Chirola Ruiz Díaz, Roberto Yoyo Fernández y su hijo Óscar, y muchos otros se encontraron con él para expresar con convicción que la guarania debe ser reconocida internacionalmente, y representarnos como paraguayos y ciudadanos del mundo.

Cada una de las presentaciones fueron grabadas con ese propósito y el festival contó con el apoyo de la Secretaría Nacional de Cultura, el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Municipalidad de Asunción, El Ateneo José A. Flores, el Espacio Cultural Ñe’e Raity, La Asociación Cultural La Guarania Florece y algunas empresas del sector privado. Todos unidos con el propósito de que la obra de José Asunción Flores y todos los que siguieron después de él sean reconocidos por la Unesco el próximo 2023.

La guarania, según nos lo explica Ricardo Flecha, no es solo un género musical, sino una expresión del alma y un murmullo del instinto popular. “La guarania merece ser valorada por su gran aporte a la hermandad, a la concordia, a la paz y por su incansable mensaje de que otro mundo mejor, con justicia y dignidad, es posible. Por eso debe ser reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”, finaliza.

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