Moda y belleza

Looks con propósito

Vestirse para una misma

María González, emprendedora y asesora de imagen, construyó una marca que conecta con la mujer que es mamá, trabajadora y auténtica. Su comunidad en redes es de más de 263.000 seguidores. Madre de dos niñas, empresaria resiliente y hoy consolidada como profesional, nos habla sobre el estilo, los desafíos de la maternidad actual y el camino que la llevó desde los pasillos del Mercado 4 hasta la cima del comercio digital, y de sus exitosas dos tiendas: Mary y Milano.

Si tuviera una moneda, apostaría a que muchas de las mujeres en Paraguay siguen a Tienda Mary o, al menos, alguien entre sus contactos lo hace. Detrás del fenómeno viral y del sólido posicionamiento de la marca, está ella, María González, quien construyó su camino en la moda desde el esfuerzo, la intuición y la autenticidad. Su historia empieza en Asunción, pero tiene raíces profundas en su entorno cercano: “Vengo de una familia de emprendedores. Desde muy chica estuve en el Mercado 4 con mi mamá y mi padrino. Ahí aprendí lo que significa trabajar y salir adelante”.

Su primer paso fue con Novedades Mary, en Galería Pettirossi. Ahí comenzó a darle forma a su estilo de negocios. Con el tiempo viajó para incorporar tendencias, pero fue tras la pandemia, y un nuevo comienzo con su esposo, que nació Tienda Mary, un espacio que no solo creció, sino que dio lugar a otra propuesta: Tienda Milano.

El éxito desde la empatía

Pero si hay algo que atraviesa la vida de María de forma excepcional es la maternidad. Mamá de Ayelén Elizabeth (14) y Nahiara Elizabeth (7), confiesa que equilibrar la vida personal y profesional es un desafío constante: “No existe una fórmula perfecta. Trato de organizarme, priorizar y aceptar que no siempre se puede todo al 100 %. Lo importante es recordar por qué hago todo esto”.

María González. Fotografía: Fernando Franceschelli.

La emprendedora asegura que ese rol materno transformó completamente su forma de ver el mundo. “Me hizo más fuerte y organizada. Me dio un propósito mucho más grande”, cuenta. Y es justamente ahí donde su historia se cruza con su propuesta de valor, que es entender a la mujer real, la que trabaja, corre y llega cansada, pero igual quiere sentirse linda. “Como mamá, buscaba ropa linda, cómoda y accesible. Me di cuenta de que muchas necesitaban lo mismo”, reflexiona.

El crecimiento de su marca también está ligado a su presencia digital. Con tienda física en Asunción y ventas online a través de Instagram, TikTok y Facebook, María logró expandir su alcance a todo el país. Las redes fueron un gran impulso: “Una clienta me animó a grabar videos. Tenía miedo, pero lo hice. Y ahí entendí que no solo ofrecemos ropa, también inspiramos”, expresa. Más allá de las plataformas, lo que realmente conecta es su autenticidad: “Nunca intenté mostrar algo que no soy. Comparto mi día a día como mamá y emprendedora, y eso genera una conexión real”, explica.

Hoy, ofrece prendas pensadas para mujeres reales, versátiles, modernas y, lo más importante, a precios accesibles. Desde looks casuales hasta opciones elegantes, todo está pensado para adaptarse al día a día sin perder estilo ni personalidad.

Tienda Mary recibe a sus clientes en el local ubicado sobre las calles Mayor Enrique Sánchez y Ana Díaz, pleno Mercado 4. También hacen venta directa a través de redes sociales, donde muestran sus productos y novedades. Si todavía no la seguís, encontrala en Instagram como @tiendamary_py y en TikTok como @tiendamarypy.

El salto a la asesoría de imagen

Su evolución la llevó también a formarse como asesora de imagen, una decisión que potenció su propuesta. María deseaba estudiar más para ayudar mejor a sus compradoras, entonces el camino más natural fue ingresar a Garbo Imagen. Así, oficialmente se convirtió en asesora. “Quería que mis clientas notaran esa evolución, no solo en las prendas, sino en la forma de combinarlas y llevarlas. Sin duda, esto le dio muchísimo valor a mi marca. Hoy vendemos ropa, aconsejamos y ayudamos a cada mujer a encontrar su propio estilo”, asegura. Con sus conocimientos, identifica uno de los errores más comunes: “Muchas veces nos vestimos para otros, no para nosotras. La clave es conocerse, elegir lo que te hace sentir bien. Eso se nota”.

En cuanto a básicos infalibles, está convencida de que no puede faltar un buen jean o pantalón, una remera o camisa blanca versátil y un blazer. “Con esos tres resolvés muchísimos looks sin complicarte”, explica. Esa filosofía se traduce en cada detalle de su tienda, desde la selección de prendas, que elige tras viajar e investigar tendencias, hasta la experiencia de compra, pues para ella no se trata solo de escoger ropa, sino de construir un look, de sentirse acompañada. María arma outfits, asesora y escucha.

En su casa, el Día de la Madre se celebra de la manera más simple y significativa: en familia. “Compartimos con mi mamá, mi abuela y mis hijas. Son momentos sencillos, pero muy especiales”, cuenta.

Y si alguien entra hoy a su tienda en busca de un regalo para mamá, su consejo va más allá de la prenda: “Que elijan algo con amor. Un look que la haga sentirse linda, cómoda y segura. Lo importante no es solo lo que usa, sino cómo se siente al usarlo”.

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