Cultura

Un paseo por centros culturales de Asunción

Territorios de resistencia colectiva

Frente a la mercantilización de la cultura, hay espacios que resisten mediante la ardua labor de sus gestores, que luchan día a día por sostener puntos de encuentro para el disfrute colectivo del arte.
Con los cordones bien atados y un képi para la resolana, te invitamos a recorrer algunos en el
Centro Histórico de Asunción. 

Por Laura Ruiz Díaz. Fotografía: Fernando Franceschelli.

“La cultura es la sonrisa que brilla en todos lados”, decía León Gieco, y con cuánta razón. En medio de la vorágine de la vida cotidiana, los centros culturales brillan como oasis de tranquilidad y creatividad. Allí, se funden el pasado y el presente en una armonía que nos invita a reflexionar sobre nuestra identidad y nuestro futuro.

Son la encarnación de la herencia colectiva, de la historia, y cuna de la identidad comunitaria; ofrecen una ventana al mundo para conectarnos con nuevas formas de expresión, diálogo y reflexión. Testimonian nuestra creatividad y promueven el intercambio e inspiración para el fomento del arte. 

La realidad es que la cultura es una de las áreas más abandonadas. Parafraseando a Vladimir Velázquez Moreira, que cita a Mabel Causarano, en Paraguay hay “déficit de Estado y sociedad, y superávit de mercado”, lo que acrecienta el riesgo de que los productos culturales masivos y globalizados busquen homogeneizarnos sin considerar nuestra diversidad creativa, como reproductores de ideas, con nulas posibilidades de integración e, incluso, en detrimento de la movilidad y cohesión social. 

Por suerte para nosotros, hay varias iniciativas civiles que pugnan por un lugar en una ciudad que posterga el entretenimiento saludable y valioso, guiadas por personas que voluntariamente llevan adelante la batalla de sostener esos espacios. 

En ese marco nació la Red Escucha (Red de Centros Culturales del Centro Histórico), cuyo objetivo es apostar a reactivar el centro, visibilizando las potencialidades que existen y autogestionando estos espacios por medio del trabajo voluntario.

En esta pausa de domingo, te invitamos a conocer tres trincheras de la cultura en el centro asunceno, dos de las cuales forman parte de la mencionada red. 

El Agujero de Vysoka

Donde termina la calle Caballero, empiezan los colores. Al doblar a la derecha, un paso peatonal nos lleva al pasaje Punta Karapâ, que fue cuna y hogar de tantos artistas. Allí vivió José Asunción Flores, y cuentan los vecinos que siempre fue un barrio de bohemia y serenatas, visitado en todo momento por poetas y músicos. 

El reconocido actor Rubén Vysokolán vivía en una casa que su hija, Lou Mei —acompañada de los pobladores y de una valiosa comunidad de artistas— convirtió en un importante pulmón artístico de la zona. “Tenemos muchos vecinos y vecinas, de distintas edades, que siempre acuden a nuestras convocatorias, y buscamos seguir afianzando este camino andado en los años que venimos activando”, afirma. 

Según cuenta, la casa estuvo muchos años cerrada y con obras inconclusas. En el 2019 fue seleccionada como sede del Pabellón de Paraguay en el marco de la edición XI de la Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (BIAU), realizada en Asunción. Los materiales fueron en su mayoría reciclados y donados por personas que simpatizaron con el proyecto; una gestión de la BIAU y del arquitecto Lucas Fuster, con obras de la Escuela Taller de Asunción y la colaboración de muchas instituciones, sobre todo de las personas que creyeron en el proyecto. “Queremos seguir los pasos de la historia del barrio y ser un espacio de arte abierto a la comunidad. Creemos en el acceso a la cultura como derecho humano”, plantea Lou Mei.

En El Agujero se realizan talleres de arte, manualidades y eventos culturales con especial foco en la comunidad donde se encuentra. Está abierto al apoyo e involucramiento general, ya que lo conforma un equipo voluntario y en construcción. 

A futuro, proyectan abrir el centro comunitario por más días a la semana e, incluso, un emprendimiento de meriendas que desde esta redacción esperamos con ansias. 

El Agujero de Vysoka
Dirección: Pasaje Comuneros, sector Punta Karapâ, barrio Chacarita.
WhatsApp: (0972) 668-113.
Instagram: @el_agujero_de_vysoka

Espacio E

Ubicado en el casco histórico de Asunción, Espacio E abrió sus puertas en noviembre de 2012. Es una organización sin fines de lucro para la formación, investigación y producción de artes escénicas, bajo el liderazgo y la dirección de Edith Correa, bailarina, docente y coreógrafa, con la colaboración de profesionales de las artes y las ciencias sociales.

La casona, construida a finales del siglo XIX, está registrada como Bien Cultural de la República del Paraguay por la Secretaría Nacional de Cultura e incluida en el Catálogo de Edificios y Sitios del Patrimonio Urbanístico, Arquitectónico e Histórico de Asunción por el Departamento de Patrimonio Cultural de la Municipalidad.

En el sitio se desarrollan actividades relacionadas con el arte en general, con especial enfoque en la danza y el teatro. Desde este año, gracias a un convenio con el Instituto Superior de Arte, se abrirá la Escuela de Arte Literario Josefina Plá allí mismo, además de realizarse ciclos performáticos de artistas locales y extranjeros.

Espacio E obtiene ingresos a través de las actividades que ofrece: alquiler de salas, talleres y programas de residencia, y proyectos con fondos nacionales e internacionales. “Sin embargo, estos son insuficientes para la labor continua y tenaz que realiza un emprendimiento cultural”, aclara su gestora, Edith Correa.

A fines de este año se proyecta la inauguración de un área de artes visuales y la inauguración de Musa Café & Escenario, un sitio en donde se fusionen el café de especialidad y las artes escénicas, conectado con las actividades de Espacio E.

Espacio E
Dirección: Estrella entre Colón y Montevideo, microcentro.
WhatsApp: (0971) 845-465.
Instagram: @espacio_e

Sala La Correa

Para la gente de teatro, las artes escénicas son el centro de su vida. Desde Sala La Correa así lo entendieron y por eso decidieron apostar por gestionar un lugar dedicado a eso. “Espacios para hacer teatro hay varios en Asunción, pero que cuenten con las cuestiones técnicas que exige la puesta, y el cuidado humano que necesitan las y los artistas, es clave”, plantea Jazmín Mello, una de las gestoras de este lugar.

No se trata de un teatro clásico a la italiana, es una sala alternativa. “Nuestro desafío, casi nuestra obsesión, consiste en mejorar las condiciones para los elencos y el público”, sostiene. “Si queremos que el público crezca, debemos generar las condiciones, cada parte del engranaje teatral desde donde le corresponde, para que las personas que se acerquen sientan la necesidad de volver”.

Durante las temporadas 2021 y 2022, La Correa fue la sala donde se estrenó el mayor número de propuestas: más de 50 obras profesionales, varias escuelas de interpretación hicieron sus puestas finales allí y calculan que más de 10.000 personas asistieron para ver teatro.

El espacio está abierto a las demás expresiones artísticas, por lo que se realizan sesiones fotográficas, lanzamientos de libros, talleres de dramaturgia, actuación y movimiento, filmaciones y hasta actividades solidarias.

“Nuestro trabajo de gestión cultural no puede desvincularse de la realidad del sector con el que trabajamos y del que somos parte; es fundamental el apoyo estatal porque el costo de mantenimiento y sostenimiento exige un esfuerzo muy grande y poco redituable, que lo vuelve desmoralizante”, finalizan.

Sala La Correa
Dirección: General Díaz entre Hernandarias y Don Bosco, Centro Histórico.
WhatsApp: (0982) 764-554.
Instagram: @salalacorrea

Si algo tienen en común estos tres espacios es que batallan por la cultura ad honorem y a través de la autogestión. El reclamo colectivo es por políticas de desarrollo y fortalecimiento, porque la cultura resiste. Te invitamos a caminar por el centro asunceno en busca de estos puntos.

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