La joven promesa del deporte motor
Tiene apenas 11 años de edad y ya recorrió pistas con las que otros pilotos, mayores que él, sueñan. Hace solo unas semanas subió al podio de São Paulo Light (Brasil), uno de los campeonatos más competitivos de Sudamérica, que además forma parte del ranking oficial de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
Por Patricia Luján Arévalos. Fotografía: Javier Valdez.
Fan indiscutido de Ayrton Senna y Max Verstappen, Nelson vive su pasión todos los días y en cada aspecto de su joven vida. Solo tiene 11 años, pero sin falta se levanta los domingos bien temprano para ver las carreras de karting FIA, Fórmula 2 y, por supuesto, Fórmula 1.
“Siempre me gustaron las carreras de autos”, cuenta a Pausa y comparte que conoció el karting gracias a un compañero de colegio que corría y un día le invitó a presenciar una competición. “Desde ese día me encantó todo. El casco, el mameluco, el kart. Sentí que yo también podía ser piloto”, comenta. Ese día, en el Karting Club Paraguayo, su vida dio el primer gran giro de muchos.

No tardó en pedirle a su papá que lo llevara a practicar, pero sus sueños entraron en espera cuando el mundo entero paró durante la pandemia. “Entonces llevamos el kart a casa. Me sentaba con el casco puesto a imaginar que estaba corriendo”, recuerda.
El niño
Nelson también es un chico como cualquier otro. Tiene películas favoritas, como Drive to Survive y Senna, y videojuegos a los que dedica tiempo cuando no está en la pista —aunque igualmente le remontan a su ocupación principal—. Si en la vida real no se encuentra detrás del volante, es posible que esté jugando IA Racing o F1.
O, quizás, en una cancha con sus amigos, porque el fútbol es otro de sus grandes intereses. Además, es un estudiante dedicado.

El atleta
Como piloto, Nelson no descuida el entrenamiento físico, que le permite resistir las competencias. Años de avances en el área también rinden sus frutos para los atletas, y los nuevos corredores como él prestan atención a sus reflejos y, más importante, al cuidado cognitivo: desde 2026 trabaja de cerca con una psicóloga deportiva.
Su proceso de preparación para la carrera empieza con un minucioso estudio de la pista, a través de videos. “Trato de entender cada curva”, explica, y agrega: “Después salgo a girar y voy probando diferentes cosas en el kart, como el motor y el chasis, para encontrar la mejor puesta a punto”.

“Uso MyChron, que me muestra datos como el tiempo de vuelta, las revoluciones del motor y cómo se comporta el kart en cada parte del circuito. También tengo una cámara onboard que graba todo”, comenta sobre su proceso de entrenamiento.
Luego de cada tanda, se acerca a su entrenador. Desde el box analizan los datos que ofrece el video de la pista y buscan aspectos a mejorar, las curvas que representaron un desafío mayor y plantean qué se puede optimizar en la siguiente salida.
“Tratamos de mejorar en cada detalle, porque todo suma. Esto es muy importante para mí porque estoy compitiendo en el Campeonato São Paulo Light, que es el más difícil de Sudamérica, con un nivel parecido a una carrera mundial y pilotos rankeados por la CIK-FIA. Por eso aprovecho al máximo cada salida a la pista”, acota.

Su meta es alcanzar los estándares que otros fijaron antes que él: “Admiro a todas las personas que luchan por sus sueños y no se rinden, y especialmente a pilotos paraguayos que están compitiendo a nivel internacional, como Joshua Duerksen, Diego Domínguez y Fau Zaldívar”.
Spa-Francorchamps, Interlagos, Mónaco y Silverstone… Esos son los destinos que Nelson ve cada noche al cerrar los ojos, donde se imagina vibrando en cada curva y dejando en alto a su país. Antes de dormir, así como antes de arrancar, se acuerda de agradecer a Dios y pedirle que nos cuide a todos, para luego enfocarse en lo que él puede hacer: respirar profundo y disponerse a correr.




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