Nota de tapa

Ratti/Ayala

Sobre la comedia, los medios y ser padres en el siglo XXI

Tomamos prestado el nombre de su show de stand up, Pendeviejos, para la tapa de esta edición. Es que se trata de una palabra perfecta para describir el momento de la vida que están atravesando: padres adultos con un alma para la cual el tiempo parece no pasar. Para este número de Pausa, antesala de la edición del Día del Padre, José Ayala y Jorge Ratti nos cuentan cómo empezó esta amistad que hoy explotan sobre el escenario, además de sus puntos en común (y no tanto) en cuanto al sentido del humor y la exposición pública de sus hijos.

Por Patricia Luján Arévalos. Dirección de arte: Gabriela García Doldán. Dirección de producción: Bethania Achón.
Producción: Sandra Flecha. Fotografía: Javier Valdez. Prendas: Gilardini. Locación: Puerto San José. Agradecimientos: Analise Smurra.

Los paralelismos son evidentes entre sus carreras: ambos comenzaron frente a las cámaras, ambos son fans del formato late night y tuvieron la oportunidad de probarse a sí mismos en ese espacio, ambos exploraron su talento para el stand up, ambos son actores y conductores de radio. Además, ambos son padres.

La historia de Jorge Ratti arranca un poco antes, a finales de los 90, cuando se presentó para una entrevista y fue contratado como notero, trabajo que terminó antes de lo esperado. “Las primeras experiencias fueron extrañas, porque así como entré de rebote, la productora también quería ese lugar y me decía mal la hora de las coberturas así hacía ella las notas”, recuerda un par de décadas después, pero aún sorprendido: “Solo duré un mes en ese programa y me pagaron menos de lo que habíamos acordado”.

Unos años más tarde, en otra parte de Asunción, José Ayala se presentó a una prueba para una producción televisiva próxima a estrenarse. Quedó seleccionado y en su debut ni siquiera se le veía la cara, porque el personaje tenía máscara. El show se llamó Telecomio y lo lanzó al reconocimiento inmediato de la noche a la mañana. “Fueron experiencias megaemocionantes. Grabábamos los miércoles y jueves, ¡yo esperaba tanto eso! Quería que lleguen esos días, no dormía de la emoción. Me daba felicidad trabajar en un programa de tevé, encima de humor, que era lo que siempre quise”, cuenta José.

Fotografía: Javier Valdez.

Tanto tiempo, tanto trabajo y reconocimiento después, ninguno de los dos se imagina dedicándose a otra cosa, a pesar de lo que dice Jorge Ratti: “Hasta ahora trato de ver qué otra cosa puedo hacer ¡y no me sale nada [risas]! En realidad, disfruto mucho lo que hago, pero sí me hubiera gustado ser basquetbolista profesional”.

José y Jorge se cruzaron por primera vez en los medios y hace más de 10 años que trabajan juntos en shows de stand up, pues pertenecieron a la primera camada de Buena Risa Asunción Club. Recientemente estrenaron su nuevo espectáculo, Pendeviejos.

“Con Ratti nos conocimos, creo, en 2003 en radio Venus, pero así, de pasillo nomás. Después ya nos hicimos bien amigos en la época que él hizo, en el 2006, Tardísimo, en Canal Trece, que era también su late night. De ahí no paró la amistad”, relata José. Ratti puntualiza: “Siempre, desde que empezamos con Buena Risa, nos llevamos bien y nos complementamos laburando”.

De sus primeros años de carrera, ¿qué recuerdan con más cariño?
Ratti (R): – Las ganas que tenía de hacer algo distinto, que tenga contenido.

Ayala (A): – La época en que reconocían tu rostro y te pedían autógrafos. Se sentía muy lindo eso. En ese entonces no te pedían fotos porque no había smart-phones. Nosotros [los compañeros de Telecomio] nos manejábamos en colectivo, pero le dábamos autógrafos a la gente. Era muy loco.

Jorge Ratti. Fotografía: Javier Valdez.

Fueron testigos de un periodo de transición en los medios con la llegada de los teléfonos con cámara y las redes sociales. ¿Cómo lo vivieron?
R: – Y lo vi al comienzo muy entusiasmado, esperaba que las redes potenciaran lo mejor de nosotros. Hoy veo que en algunas cosas sí ayudaron a mejorar, pero otras, lastimosamente, siguen iguales.

A: – No solamente la transición con las redes sociales y los teléfonos con cámaras, estamos hablando también de cosas tan simples como descargar videos de YouTube o música a través de Spotify, escuchar lo que quieras. Hoy, si le querés imitar a alguien, entrás a una app, ves alguna de sus entrevistas y listo. Nosotros teníamos que fijarnos en los casetes de las grabaciones de los noticieros donde se iba el personaje que teníamos que imitar y eso. Esa transición la viví de una manera muy buena porque uno tiene también que aprender a aggiornarse a las nuevas épocas.

¿Cuándo y cómo llegó la comedia a ustedes?
R: – En el colegio llegué a escribir obritas de teatro, sátiras para los festivales del Día de la Juventud, y siempre eran medio picantes, así que el director me dijo que no las haga más porque eso no me iba a servir para nada en la vida.
Igual yo siempre fui seguidor de comediantes paraguayos como José Olitte, Carlitos Vera, Ab Ovo, Los Compadres y Ricky Recalde; de Argentina seguía a Les Luthiers, mi papá tenía los discos en vinilo; veía a Tato Bores en canal 11 de Formosa, a Alberto Olmedo y Jorge Porcel; miraba a Benny Hill y películas cómo Dónde está el piloto o La pistola desnuda. Me gustaba todo lo que fuera comedia.

Pero la primera vez que me animé a un monólogo fue en un evento estudiantil donde necesitaban una apertura, escribí algo simpático y ahí me dije: “Alguna vez lo tengo que hacer en tevé”. Después surgió Tardísimo.

A: – Cuando tenía seis años, mis padres nos compraron a mí y a mis hermanos nuestro primer equipo de sonido, con un casete de los Beatles, que desde ese entonces es uno de mis grupos favoritos —no mi favorito, pero sí uno de mis favoritos—.

La comedia llegó a mi vida gracias a Les Luthiers. Mis padres compraron el casete de Les Luthiers Hacen Muchas Gracias de Nada y me volvía loco, no paraba de escuchar todos los días, a toda hora, hasta el punto que, famoso, uno tiene shows artísticos en la capilla del barrio y yo presenté un número artístico de Les Luthiers ahí, El rey enamorado. Le gustó a la gente. Muchos no entendieron… ¡porque era yo un pequeñín también ahí! Trataba de imitar a mis ídolos. Pero fue una experiencia fantástica esa.

José Ayala. Fotografía: Javier Valdez.

¿Les parece que, así como los medios de comunicación, también el humor sufrió un periodo de transición gracias a la globalización?
R:
– Por supuesto, para bien y para mal, como todo.

A: – Hoy los humoristas nos damos cuenta, pensamos: “Che, qué mal estábamos al burlarnos de tal tema”. Después, también, por otro lado, decimos: “No podemos más hablar de esto porque nos cancelan”. ¿Entendés? Uno debe buscar el término medio.

El humor se globalizó de una buena forma, pero a veces hay demasiada sensibilidad. De repente se toca la fibra íntima de una persona para que se ría y también para que piense. Hay que aprender a no ofender porque ya no da, en serio, pero está bueno hacer el tipo de comedia que te haga pensar y te incomode.

Se podría decir que este cambio se nota especialmente en los monólogos y el stand up en general. ¿Cómo afectó eso la forma de hacer comedia?
R:
– Y hay cosas que enfoco diferente. A veces me asesoro y consulto cómo encarar algún tema para no llegar a una falta de respeto innecesaria.

A: – Hay cosas que ya no podemos decir, que estaban mal, y otras que nos gustaría decir, pero [no podemos porque] hay una cultura de cancelación. Todo extremo es malo.

De verdad no afectó mi forma de hacer comedia porque yo tengo un estilo que no insulta al semejante, digamos, o a terceros. Hago un humor en el que me critico a mí mismo y mis materiales se tratan de historias mías. Ese es el quid otra vez del stand up: el ponerte a vos en una situación de vulnerabilidad, no faltar el respeto, insultar al público ni burlarte de los otros.

José, ¿encajaría el humor de Telecomio en la comedia actual?
A: – El humor de Telecomio encajaría de fino en la actualidad. Quedó demostrado con las dos temporadas exitosas de Los verdaderos, el grupo de los ex Telecomio donde hicimos imitaciones de todos, ¡hasta números musicales de cantantes! Llenamos la sala todos los fines de semana. En la televisión también estoy seguro de que iría bien.

Jorge Ratti. Fotografía: Javier Valdez.

Con esta serie de cambios —que vienen también con el cambio generacional—, ¿les fue fácil adoptar los nuevos códigos o les tomó tiempo (y esfuerzo) adaptarse?
R: – Creo que es un camino y lo estoy transitando de la mejor manera posible, con buenos resultados.

A: – Es que yo no me adapté ni adopté los nuevos códigos. Siempre “me fui” con mi humor, correcto o no. No me puse a pensar: “Ah, ¿será que esto va a ofender?”. Mi estilo luego no es ofensivo, pero tampoco me quitan el sueño los nuevos códigos. A algunos les causa gracia, a otros no. Como la comedia tipo roast, que no me gusta a mí. Le cae bien a algunos y, bueno, funciona, ¿verdad?

Pero a mí no me interesa luego adoptar ni adaptar mi humor. O voy con la corriente o voy contra la corriente, pero yo siempre voy a mantenerme fiel a mi persona.

Jorge, ¿qué fue lo que te llamó la atención del estilo humorístico de José?
R: – Que él no necesita esforzarse, es simpático naturalmente.

José, ¿qué te llamó la atención a vos del estilo de Ratti?
A: – En Tardísimo —estamos hablando de 2006, 2007, cuando todavía no había tutoriales en YouTube para hacer stand up, mucho menos una escuela del tema acá—, él hacía monólogos ya en la televisión y era un estilo humorístico que vos veías y decías: ‘¡Qué genial lo que hace!’. Él tiene un estilo muy característico, que va cambiando con el tiempo, pero que se mantiene en esa línea hasta hoy.

Jorge, ¿cómo evolucionó tu relación (personal y laboral) con José a lo largo de los años?
R: – Superbién, solo que una vez se enojó porque después de un show le tiré uno de esos cañones de papel en la cara y, había sido, eso dolía, pero ¿cómo yo iba a saber?

José Ayala. Fotografía: Javier Valdez.

Ambos son padres, pero viven esta faceta de forma distinta en lo que se refiere a la exposición en los medios y las redes. ¿Pueden contarnos sobre esa decisión?
R: – Ellos hoy son adolescentes y ya pueden decidir qué quieren. Pero cuando eran niños no me parecía correcto exponerles a algo que, creo, personalmente, es para promocionar mis actividades laborales. Mis redes no son mi vida, son medios en los que trato de alcanzar a más gente para seguir siendo relevante en mi actividad laboral.

A: – Yo recontra respeto que Ratti no les muestre a sus hijos, está genial, pero yo tanto quise ser padre y tanto esperé ese momento que, cuando llegó mi nena, quería contarle al mundo entero. Durante mucho tiempo no podía decirlo por cuestiones legales y todo eso, pero cuando ya pude, dije: ‘Bueno, ahora sí y que venga lo que venga’. Fue maravilloso. Entonces, hasta cómo se corta la uña del dedo meñique mi hija yo quiero postear porque, de verdad, lo esperé mucho.

Cuando se enteraron de que serían padres, ¿cuáles fueron sus primeras reacciones?
R: – Y entre alegría y todo cagado.

A: – No podía disfrutar tanto, porque mi historia es muy diferente al de quedar embarazados, ir a hacer ecografía y parir en el sanatorio. Lo nuestro fue como para hacer una película, que algún día haré.

¿Dirían que la paternidad impactó de alguna manera su carrera?
R: – Cambió toda mi vida. Es la mejor manera de darte cuenta de que lo más importante son ellos. Es un cambio de eje y tu felicidad se centra en tratar de darles lo mejor. Si te sale algo bueno, que sea para ellos o que te acompañen, eso es lo ideal.

¿Qué es algo de ustedes que creen que todos deberíamos saber?
R: – La verdad es que no creo que «deban» luego saber de mí, pero sí me gustaría que se note que trato de hacer las cosas bien.

A: – Que solo sé que no sé nada.

Fotografía: Javier Valdez.

De Un rato más a la actualidad

José Ayala hizo realidad uno de sus sueños en 2013. Quería un show televisivo nocturno en vivo, hacer monólogos de humor y tener una banda de rock para tocar en vivo. Lo hizo realidad a través de su propia productora, Guerrilla Producciones, que nació ese mismo año. “Saqué un préstamo de un banco. Te puedo decir el monto: G. 80.000.000 a dos años, para armar la escenografía y pagarle a la gente, porque calculé: ‘Bueno, no voy a tener auspiciantes, y si no tengo auspiciantes, por lo menos tengo que pagarle tres meses a la producción’”, recuerda. Después de ese tiempo, las marcas comenzaron a apostar por él.

Un rato más fue de 2013 a 2019, primero por Canal Trece y luego por Unicanal, pero la pandemia le puso el punto final. Su productora, sin embargo, sigue trabajando ininterrumpidamente. “Se puede hacer un programa que a vos te guste y apasione, y mantenerte fiel a tu estilo […] Haber hecho un show que tuvo audiencia y marcas que auspiciaron, con base en el rock y el stand up, para mí, fue el mayor aprendizaje. El famoso ‘ser uno mismo’ funcionó”, reflexiona.

Hoy lo encuentran a José Ayala en Instagram como @joseayalaok. Podemos escucharlo en Radio Siete 107.7 FM haciendo Rockanrolla y en el kiosco de radio Farra. Por tevé dirige Mucho gusto, todos los días en Canal Trece.

De Tardísimo a la actualidad

“Creo que fue lo mejor que hice en tevé y recuerdo con mucho cariño a toda la gente que nos acompañó en esa locura. Algunos ya no están y los recordamos con mucha admiración”, dice Jorge Ratti sobre Tardísimo, su late night show que corrió de 2006 a 2008 en Canal Trece. El programa fue uno de los pioneros de este formato en Paraguay y muchos de sus fans siguen a Jorge desde esa época.

¿Sus influencias? “Conan O’Brien, Andreu Buenafuente y Mario Ferreiro con Noche tras noche creo que son a quienes más copié en aquel momento”, dice Ratti y agrega: “La mayor lección que me quedó es que lo más difícil y lo más satisfactorio es tratar de hacer algo bien, por más que algunos altos cargos no lo entiendan”.

Eventualmente, en 2014, Jorge regresaría a la televisión nocturna con Nunca es tarde, otro late night show emitido, esta vez, por Paraguay TV.

Hoy podés ver y escuchar a Jorge Ratti en varias plataformas. De lunes a viernes, de 16.00 a 18.00, lo encontrás En buenas manos, por la 780 AM y MegaTV, y de 18.00 a 20.00, por Ruta 100 en Canal 100 FM. Los sábados está de 8.00 a 10.00 y de 18.00 a 20.00 en Radio Latina, con Lo mejor del rock latino.

Seguilo en Instagram como @jorgeratti para conocer todas las fechas de sus próximos shows, incluyendo Pendeviejos, con el que saldrán de gira por varios lugares del país.

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