Nota de tapa

Nico García

Se hace camino al andar

Una sonrisa amable, un chiste a tiempo y el tatuaje de una botella de fernet al lado de un arcoiris: Nico García, en resumen. Uno de los actores paraguayos más reconocidos a nivel internacional se dio una pausa en el mejor momento de su carrera para compartir con nosotros su vida, trabajo y lo que le depara el futuro. 

Por Laura Ruiz Díaz. Dirección de arte: Gaby García Doldán. Dirección de producción: Betha Achón. Producción: Sandra Flecha. Fotografía: Javier Valdez. Prendas y accesorios: Forever 21 y Paola Santos. Locación: Mosconi Pool Bar.

“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”, dijo Antonio Machado. Y es la metáfora que atravesó toda la entrevista con uno de los actores paraguayos más relevantes de la actualidad. Hace casi 20 años lo vimos debutar en la pantalla chica con González vs. Bonetti, pero mucho camino se abrió desde entonces. A machetazos, como dice él. 

Fausto Nicolás García Hume, o Nico García, como lo conocemos, es un hombre de muchas pasiones. Fue skater, estudió Medicina, Derecho y hasta Marketing y Publicidad, aunque no terminó ninguna carrera universitaria. No por falta de capacidad, sino porque su verdadera vocación estaba en el arte: quería ser actor. 

La epifanía le llegó a los 21 años y ahí nomás anunció su propósito a su familia. Comenzó su formación en 2001 en El Estudio, bajo la dirección de Agustín Núñez. Fueron los primeros pasos de una larga carrera que hoy da frutos en la patria hermana, Argentina, a donde migró como otros 600.000 paraguayos en busca de mejores oportunidades. Sus inicios en realidad se dieron en las tablas, con la obra Kurusu, dirigida por Tana Schémbori, pero pronto pasó a la tevé y al cine. Lo vimos interpretar a Juan José, en González vs. Bonetti; como Miguelito Bogarín, en La Chuchi; Lucio, en La doña, y fue antagonista en una de las películas cumbre del cine paraguayo: 7 Cajas. En solo siete años se convirtió en un notable intérprete.

Pisó fuerte en el cine argentino con todos los desafíos que una industria de esa magnitud implica. Sorpresivamente, nos encontramos con su papel en la serie argentina Jorge y en Por ahora, donde compartió escena con Malena Pichot, lo que sentó las bases para su participación en la telenovela La Leona. Desde allí, participó en decenas de producciones en el vecino país; una de las últimas,  El reino, llegó a la plataforma audiovisual Netflix.

En una entrevista exclusiva con Pausa, el actor nos ofreció su visión sobre la industria paraguaya, parte de su historia en nuestro país, su trabajo actual en Argentina y su futuro, en el cual, según dice, aún le queda mucho por andar.

Fotografía: Javier Valdez.

Caminante acompañado

Para Nico, aprender a hacerse camino vino de la mano de los maestros que más influyeron en él. En ese punto, aunque tuvo muchos, él identifica sobre todo a Tana Schémbori, Julio Chávez y Chame Buendía. Sus referentes en la actuación son nombres que quizás no suenan tan conocidos, gente que lo impactó y motivó en el teatro. Cita a algunos actores de la compañía de Thomas Ostermeier, un director de escena alemán que forma parte de la dirección artística de la Schaubühne am Lehniner Platz, de Berlín.

En el futuro, le gustaría trabajar con el director de cine español Pedro Almodóvar; el cineasta, guionista, productor, locutor y compositor mexicano Alejandro González Iñárritu; la argentina Lucrecia Martel; y el paraguayo Marcelo Martinessi.

El reconocimiento

Él no se considera “famoso”: “Hoy tengo la fortuna de ser conocido gracias a mi trabajo y me llevo bien con eso, no le doy mucha importancia”, nos cuenta. Y agrega, entre risas y con un guiño pícaro: “A no ser que quiera conseguir entradas gratis para algún lugar”. 

“En Paraguay siento que la gente me conoce realmente y me saluda como si fuera un amigo, en Argentina hay más cultura de ‘famoso’ y me hablan desde otro lugar, quizás”, revela. Para Nico, como para muchos paraguayos migrantes, no fue nada fácil. “Creo que lo difícil, para mí y para todos, es no bajar los brazos nunca”, afirma con vehemencia y añade: “El camino nunca se deja de cerrar y siempre hay que seguir macheteando para que se abra”.

Paraguay es una industria tristemente célebre por la facilidad de hacer mucho con poco. Así lo entiende García: “Con los peliculones que hemos hecho en los últimos 15 años nos ven como talentosos sin recursos, lo cual es un piropo para llorar”.

Fotografía: Javier Valdez.

A 1200 km

La vibrante escena cultural y audiovisual porteña recibió a Nico García hace ya varios años. Empezó con Jorge, una producción escrita y dirigida por Malena Pichot; pero lo que le lanzó al estrellato de la tevé albiceleste fue La Leona, la telenovela producida por Telefé que se repitió en otros ocho canales internacionales. 

“Argentina me trata bien, me mima y me cuida”, dice. Para él, Buenos Aires y su atractivo para artistas migrantes recae en que “es una gran cuna artística donde se unifican los deseos y el impulso creativo. Es como que llegan personajes de distintos lugares del mundo para luchar una misma guerra”. Igual, lo que más extraña es el chorizo picante parrillero y los asados con su familia y amigos en Paraguay. Planea volver, lo que aún está por verse, pero de eso hablamos más adelante. 

En los zapatos de Remigio Cárdenas

Nico reconoce a El reino como un hito en su carrera. La serie de dos temporadas, producida por K&S, creada por Marcelo Piñeyro y Claudia Piñeiro, dirigida por Piñeyro y Manuel Kohan, es más que atrapante. Si quien me lee aún no la vio, le invito a adentrarse en el primer episodio del policial político. No se arrepentirá. 

Allí, García hace el papel de Remigio, un fanático religioso que está dispuesto a todo por su fe y su pastor. Nuestro compatriota trabajó muy de cerca con el director para la creación del personaje, pero lo que más lo atrapó fue la investigación. “Me pareció fascinante, me interioricé en ese mundo y me motivó”, afirma. 

Si la noticia de la muerte de Maradona impactó al mundo entero, ¿se imaginan en Argentina? La anécdota que nos comparte Nico es que en pleno rodaje se enteraron del deceso. “Me había preparado por días para grabar con Mercedes Morán, una actriz a la que admiro mucho. Justo antes de empezar a filmar, nos contaron lo que pasó y cayó como una bomba de tristeza en el set”, dice. Y agrega: “La escena se dio de forma distinta, pero quedó hermosa igual”. 

Fotografía: Javier Valdez.

Abrir el camino también en la industria audiovisual paraguaya 

Paraguay es la tierra del aháta aju; quien se va, se lleva un pedacito nuestro que parece que siempre hace pensar en volver. Nico García Hume no es la excepción y aunque desea regresar y trabajar sus proyectos acá, entiende que no existen las mismas oportunidades. 

Según el Observatorio Audiovisual de Argentina, el sector genera en Argentina 94.000 puestos de trabajo de forma directa, y 181 millones de pesos, con datos actualizados hasta abril de 2022. Para los empleos de forma indirecta, se multiplica el número por seis. Impresionante.

El actor considera que es necesario un mayor apoyo a la industria audiovisual paraguaya. Desde el 2019 está reglamentada y promulgada la ley n.° 6106/2018 De Fomento al Audiovisual, pero, según Nico, aún se espera la entrega de fondos. “Una cosa es la ley y otra, la práctica”, opina. 

Nicolás cuenta que la Secretaría de Cultura ya apoya la industria audiovisual a través de la adjudicación de fondos. “No solamente para hacer cine, sino también para desarrollar, para becas, para ir a los festivales en el exterior y mostrar nuestro trabajo”, explica. Pero muchas veces resulta insuficiente. Quizás también, mirando el ejemplo del país vecino, es necesario que se contemple la cantidad de empleos indirectos que genera este sector. 

Fotografía: Javier Valdez.

Con los pies bien firmes en las tablas

Dicen que quien sube a las tablas siempre desea volver. Y este es el espacio en donde García disfruta más su trabajo, en la inmediatez. “Es un espacio de tiempo, un universo mágico donde, durante una hora y media, la vida se detiene, entrás en una especie de metaverso y esa adrenalina es espectacular”, revela. 

En confidencia, pero para todos nuestros lectores, nos comentó que el trabajo más gratificante de su carrera fue En la soledad de los campos de algodón, una obra de Bernard-Marie Koltès que se estrenó en un teatro de Buenos Aires.
La verdad es que Nico pisó muchos escenarios y tiene una vasta experiencia en el teatro, desde clásicos hasta independientes, pasando por las comedias, por monólogos interminables, hasta hazañas físicas importantes. Hoy, cuenta: “Me siento cómodo en las tablas y soy feliz cuando me llega un nuevo desafío”.

Los pasos del futuro

El camino de Nico, con todo lo que recorrió, recién empieza. Hoy, su carrera florece con oportunidades a nivel internacional, con megaproducciones como  El reino, que se tradujo a decenas de idiomas. 

Ya estrenó su primer papel protagónico en Gamer, una vida más, una serie original de la plataforma Flow, donde interpreta a Oscar, un jugador de videojuegos. Además, esperamos ansiosos la nueva producción de Star Plus de la que también forma parte, La voz ausente. Si no estábamos sorprendidos ya por la cantidad de trabajos, agregamos DNA do crimen, una serie para Netflix Brasil que se estrena a fines de este año. Ah, y de yapa, una obra de teatro “comercial”, dirigida por el reconocido Matías Feldman. 

Fotografía: Javier Valdez.

Las posibilidades de García Hume se abren al infinito, pero él tiene la vista puesta en el camino que va construyendo paso a paso. Se ve como director de sus propios proyectos en el futuro, pero para eso se va a tomar su tiempo. Spoiler: será una historia real paraguaya. 

Pero no siempre fue así. Como dijo, se abrió camino a machetazos. Por eso, deja un consejo para quienes buscan dar sus pasos en la senda de la interpretación —y capaz nos sirve para la vida—: “Fracasen y hagan todo mal, ahí está el aprendizaje; tomen riesgos y todos los días laburen su actor”. 


Destino gluten-free

Ser actor en Sudamérica es un camino de muchos sacrificios. Le preguntamos a Nico si alguna vez se planteó dedicarse a otra cosa y la respuesta sorprenderá a más de uno: quiere abrir un restaurante de cocina sin gluten. La intolerancia a esta proteína y el emprendimiento de su hermano (que lastimosamente no puede probar) lo llevaron a plantearse esta alternativa. “Un porcentaje grande de la población es celiaca o intolerante al gluten, y no es por elección. Siento que hacen falta más lugares de comida para gente con esta dieta especial”, dice.


La filmografía de Nico García

2023 Gamer
2023 El reino, temporada 2
2022 El hincha (Látigo) 
2022 El sistema Keops 
2022 Las noches son de los monstruos 
2022 El mbarete
2021-2022 La 1-5/18 
2021 El reino 
2019 El Tigre Verón 
2019 La otra cara de Rita (web) 
2019 Campanas en la noche
2018 Necronomicón: El libro del infierno 
2016 La Leona 
2014 Luna de cigarras 
2014 Por ahora 
2013 Jorge 
2012 7 Cajas 
2010 La doña 
2009 De mil amores
2008 Niñera de adultos
2006 La Chuchi
2005 González vs. Bonetti

Recomendados

Sin Comentarios

    Dejar un comentario