Bienestar

Calle 11 Spa Urbano

Un refugio en la ciudad

Mañana de spa, tarde de barbería o un circuito exprés para cortar la semana propone Calle 11 para quienes necesitan microvacaciones que quepan en un día. Te contamos cómo es el espacio que transforma el bienestar en una pausa obligatoria y necesaria.

Vivimos en un ritmo que rara vez nos permite bajar revoluciones. La rutina diaria nos exige estar siempre activos y en ese escenario, hallar una pequeña desconexión es un lujo que merecemos. Cruzar la puerta de Calle 11 Spa Urbano se siente, precisamente, como un suspiro: el ruido exterior se apaga de golpe para dar paso a una atmósfera donde los aromas, la luz tenue y el silencio invitan a una pausa inmediata. 

Inicios

En 2007, cuando no había propuestas similares, Calle 11 nació con el propósito de ser un refugio urbano e integral para quienes buscan relajación, cuidado personal y desconexión. La idea comenzó de una manera simple, orgánica, con una propiedad desocupada y la inquietud de encontrarle un nuevo propósito. “Después de varios meses de investigación, entendí que Asunción necesitaba una propuesta diferente en el área del bienestar”, recuerda Luis Guerrero, fundador del emprendimiento.

El nombre del proyecto guarda una historia emotiva: cuando Luis y su hermano Ángel Guerrero, quien además es su socio, buscaban una identidad para el negocio, notaron una curiosa coincidencia: las únicas hijas de ambos, en ese entonces, habían nacido un día 11, una en octubre y otra en diciembre. A partir de ese detalle familiar surgió el número que hoy forma parte de la marca. Parecía una apuesta arriesgada, pero terminó convirtiéndose en un proyecto exitoso que hoy cuenta incluso con una tercera sucursal.

Los servicios 

Aunque la palabra “spa” suele asociarse a masajes o tratamientos de belleza, la propuesta de Calle 11 busca ir mucho más allá. “Contamos con sauna seco, baño turco y sauna infrarrojo, además de tratamientos faciales, cuidado de manos y pies, peluquería, barbería, depilación y masajes. En ese segmento ofrecemos servicios terapéuticos y estéticos, con más de 16 tipos de masajes diferentes”, explica Guerrero.

Las propuestas van desde relajación profunda y recuperación muscular hasta tratamientos corporales específicos. Sin embargo, el verdadero diferencial está en la experiencia: cada área fue diseñada para que el cliente se desconecte completamente del exterior. Las salas cuentan con ambientación personalizada, música adaptada a los servicios y espacios exclusivos para garantizar comodidad y privacidad. Incluso algunos detalles poco habituales forman parte de la experiencia: “El sauna seco cuenta con televisión, lo que permite a los clientes seguirle el hilo a lo que estaban viendo en la sala de descanso. Durante eventos deportivos importantes, como un mundial de fútbol, los clientes pueden hacer sauna y descansar en la sala relax sin perderse de nada. Nuestras instalaciones también cuentan con piscinas que permiten refrescarse en los días de calor y frío, después del sauna”, detalla el propietario.

El bienestar también es cosa de hombres

Durante mucho tiempo, el autocuidado se asoció principalmente a las mujeres. Sin embargo, esa percepción fue cambiando. “Creo que cada vez más hombres comprenden la importancia de cuidarse. Un buen masaje, una sesión de sauna, silencio y tranquilidad son herramientas muy efectivas para liberar tensiones”, dice.

Hoy, la mayoría de los clientes del spa son varones en su sencilla búsqueda de reducir el estrés. “Un break en la semana es uno de los mejores regalos que una persona puede hacerse”, asegura Guerrero. 

El circuito de reset

No siempre es posible viajar con frecuencia, tomarse varios días libres o escapar de las obligaciones cotidianas. Por eso, en Calle 11 definen la experiencia en el lugar como unas “microvacaciones”, y la combinación pensada para lograr esa desconexión total en apenas unas horas es la siguiente: “Lo ideal es comenzar con una sesión de sauna de entre 20 y 30 minutos. Luego recomendaría un masaje de 90 minutos para lograr una relajación profunda. Posteriormente, podría continuar con servicios de manos y pies, y finalizar nuevamente con sauna”.

Y para quienes buscan algo más completo, es posible combinar un tratamiento facial y un masaje al mismo tiempo, siempre que se haga una sesión de sauna previa.

Los servicios con mayor demanda son los saunas y masajes. Muchos clientes asisten dos o incluso tres veces por semana para disfrutarlos; otros servicios, como barbería, corte de cabello, manos, pies y depilación también tienen alta demanda, aunque suelen realizarse cada 15 días o una vez al mes, según las necesidades de cada persona.

Detrás de cada masaje, tratamiento y sesión de sauna existe un objetivo común: que las personas salgan distintas a como llegaron; más relajadas, más tranquilas. Para Luis Guerrero, el éxito de Calle 11 no se mide únicamente por la cantidad de clientes o la expansión del negocio, sino por algo mucho más simple: que quienes crucen sus puertas encuentren un respiro en medio del caos cotidiano. “Queremos que esa sensación de bienestar los acompañe durante varios días y les permita afrontar el trabajo, las responsabilidades y las preocupaciones cotidianas con una perspectiva más serena. Si logramos que alguien enfrente su día a día con menos estrés y más equilibrio, sentimos que cumplimos nuestra misión”, puntualiza. 

Para conocer más sobre Calle 11, se puede visitar las sucursales en los barrios Las Mercedes, Intendentes Militares 857; y Mburucuyá, Padre José Félix González 2310. La tercera está sobre Guillermo Saraví 903 casi Dr. Eduardo López Moreira, Asunción. En su cuenta de Instagram (@calle11spa) actualizan las novedades y promociones.

Recomendados

Sin Comentarios

    Dejar un comentario