Cine

Margot Robbie es Cathy

En la nueva versión de Cumbres Borrascosas

La directora nominada al Oscar Emerald Fennell tomó el desafío de adaptar el clásico de Emily Brontë para una audiencia moderna y sedienta de nuevas experiencias. En el centro está Margot Robbie como actriz y productora, y en esta entrevista nos cuenta cómo vivió la creación de lo que apunta a convertirse en un favorito del público.

Entrevista e imágenes: cortesía de Rola Distribuidora.

No es la primera vez que Cumbres Borrascosas se lleva a la pantalla, pero esta versión promete a las audiencias una experiencia sensual y elegante, emotiva y visceral. La directora es Emerald Fennell, reconocida por éxitos como Staltburn (2023) y Promising Young Woman (2020), y nominada a los premios Oscar y BAFTA.

El relato, escrito originalmente por Emily Brontë en 1847, es considerado uno de los grandes romances de todos los tiempos. La película llegará a los cines del mundo justo a tiempo para San Valentín y tiene como protagonistas a Margot Robbie como Cathy y a Jacob Elordi como Heathcliff, cuya relación prohibida se vuelve pasión embriagadora en una épica historia de lujuria, amor y locura.

Esta historia existe hace muchísimo tiempo. ¿Qué hace que Cumbres Borrascosas —la versión de Emerald Fennell— sea una que el público aún necesita vivir?

– Me lo pregunté tantas veces a lo largo de este proceso: ¿Qué es lo que hace que aún la observemos, analicemos, amemos, nos obsesionemos y la debatamos casi dos siglos después? La respuesta es: no lo sé. Y si lo supiera, no creo que todavía la estaríamos examinando 200 años después. Sospecho que tiene algo que ver con lo desafiantes que son los personajes, lo mucho que deseas que las cosas funcionen para ellos, con lo difícil y compleja que es su relación, y a la vez tan sencilla. Cuando lees [la novela], sabes lo que quieres, pero no logras entender por qué, si es que eso tiene sentido. Creo que esa sensación —que Emerald ha infundido en la película de principio a fin— es difícil de abandonar. Te atrapa por completo, no puedes evitarlo.

La mayoría de nosotros intentamos cambiar nuestra identidad cuando amamos a alguien, para ser lo que esa persona desea o necesita. Pero en la película de Emerald, los personajes son realmente ellos mismos. No pueden evitarlo, ¿verdad?

– Sí. Es simpático, es como si fueran incapaces de ceder. Ninguno parece adaptar su personalidad a las circunstancias. Simplemente siguen adelante con sus defectos e idiosincrasias, con consecuencias negativas en muchos casos. Realmente son ellos mismos, y son muy distintivos. Creo que, de nuevo, la versión de Emerald… extrajo los aspectos clave de los protagonistas del libro y les infundió eso a los personajes que se ven en pantalla. Y ha hecho diferentes interpretaciones con otras figuras para apoyar la historia de forma distinta, algo que necesitábamos en el guión. En la novela son muy característicos, y también en la película. No les afectan las circunstancias; ellos influyen en las circunstancias. Eso es lo que más me gustó de encarnar este papel.

Como productora, que fue tu primer rol dentro del proyecto, recibiste el guión de Emerald. ¿Cuál fue tu primera reacción?

– Bueno, fue mi primera experiencia con la historia. Nunca había leído el libro, y cuando Emerald dijo, al principio del proceso: “Voy a hacer Cumbres Borrascosas”, no lo leí intencionadamente en ese momento porque quería que su versión fuera lo primero que experimentara, sin ningún sesgo. Así, como productora, podía leer el guión y verlo tal como lo estaba imaginando y lo que iba a ser en la pantalla.

Así que lo leí, y fue mi primera experiencia con Cathy, Heathcliff y este mundo, y realmente no tenía ninguna idea preconcebida, salvo saber que se trataba de un clásico literario. La escritura de Emerald, ya sea una historia de amor, venganza o lo que sea, es muy cautivadora y está muy bien construida. Realmente es una guionista genial. Sus guiones son emocionantes, sin importar el tema, pues es muy disciplinada con la estructura de la historia, el desarrollo de los personajes, todo eso. Y lo hace de una manera que te hace sentir como si simplemente hubieras caído en este mundo, en este sueño febril, y te hubieses dejado atrapar por él. No pude soltarlo y me cambió muchísimo después de leerlo. Estaba sollozando, por un lado, pero no podía evitar revivir partes. Volvía a él una y otra vez, con ganas de revivirlo. 

Luego, obviamente, leí el libro una vez que sentí que la película se grabó en mi mente, y esa también fue una experiencia increíble. Adoro la novela profundamente, y ya la he repasado varias veces. Se me quedó grabado algo que dijo Emerald: que el libro tiene una habilidad casi mágica, o un truco, que cambia cada vez que lo lees. Es como una habitación de la que sales y, al volver, todo se reorganiza, y piensas: “Yo no dejé eso ahí”. Eso es lo que ha significado para mí esta historia, y sé que ella también se lo dijo a sí misma; juro que recuerdo las cosas de forma diferente. Supongo que esa es otra razón por la que todavía se estudia casi dos siglos después.

Y hay tanto que extraer de esta historia, ¿verdad?

– Hay tanto en la novela que es imposible incluirlo todo en una película —lo cual es cierto con cualquier libro, la verdad—. Entiendo por qué Emerald hizo esta versión, y me encanta cómo centró su historia, la sensación que extrajo; yo también la experimenté al leerla, y me encanta cómo la tomó y cómo la centró en la película.

Tras leer el guión y el libro, obviamente te diste cuenta de que había claras diferencias en cómo Emerald quería interpretarlo para un público moderno. Por ejemplo, Cathy y Heathcliff son más jóvenes (en el libro, ella está al final de la adolescencia) y Emerald los hizo madurar un poco. ¿Cómo creó eso una versión de ellos, de esta historia, para la actualidad?

– Sí, la versión de Emerald se siente un poco moderna, y eso se debe en parte a que una de sus decisiones fue hacer que Cathy y Heathcliff fueran más mayores. En nuestra película, ella probablemente está en sus 20 al principio; el filme abarca unos seis años una vez que llegas a la parte en la que aparezco yo. Dejaré que Emerald responda por qué tomó esa decisión. Pero, para mí, lo que me ayudó de esa elección como espectador moderno es que uno de los aspectos más importantes es que Cathy tiene una enorme presión social para casarse. Siente la responsabilidad de unirse en matrimonio con Edgar Linton, y lo hace, y resulta ser, como ella misma dice, el mayor error de su vida, porque, claro, está enamorada de Heathcliff.

Emerald ha madurado tanto los personajes como aspectos de la película. También significa, creo, que cuando son mayores y toman las decisiones que toman, quizá no se pueda justificar, como: “Bueno, solo son unos niños tontos. Aún no han vivido la vida. No saben lo que hacen”. Esta película, en cierto modo, también los hace más responsables. Cathy toma malas decisiones que lastiman a la gente, y no se puede justificar diciendo que es una adolescente, que no es consciente. No, es una mujer y tomó esa decisión; eso lastimó a personas, es su culpa. En cierto modo, madurarlos también permite que sus decisiones tengan consecuencias un poco más graves.

Primero leíste el guión como productora. Como actriz, ¿no pudiste evitar ver a Cathy desde esa perspectiva?

– Sí, leía las escenas y no podía evitar visualizar sus diálogos mentalmente y pensar cómo la interpretaría. Creo que es algo que hago a menudo en los guiones. Pero había algo… Cuando terminé, pensé: “Este va a ser un papel excepcional”. Esto ocurre muchas veces con historias que estamos produciendo, quiero que desarrollemos papeles excepcionales para actrices y actores. Me emociona muchísimo la idea de estar al margen y ver cómo se desarrolla esa dupla.

En el caso de Cathy, no sé, simplemente tenía un atractivo diferente, y dudé mucho si debía lanzarme. Al final, pensé: “Bueno, mira, me arrepentiría si no dijera nada”. Pero quería que dependiera de Emerald. No deseaba adelantarme y enamorarme del papel como actriz sin haber tenido esa conversación con ella, supongo. Fue una charla bastante rápida, la verdad. Se rió un poco cuando le dije: “No estás obligada”; y ella dijo: “Esto sería genial”. Estaba deseando aprovechar la oportunidad de trabajar con Emerald delante de la cámara después de haber estado con ella detrás de la cámara como productora en dos de sus películas anteriores.

Sabías que sería sincera contigo si no se sentía así.

– Sí, Emerald y yo tenemos una relación laboral increíble, trabajamos muchísimo. Somos muy directas, como es lógico en nuestro sector. Ella siempre es sincera conmigo y yo también lo soy con ella. Así que sabía que era una conversación segura.

Sé que Emerald tuvo a Jacob Elordi en mente desde el principio. Háblame de él como actor, como compañero de escena. ¿Qué lo hizo perfecto para Heathcliff?

– Emerald escribió ese rol con Jacob en mente, y es porque dijo que se parecía a la ilustración del personaje en la portada del libro que leyó de adolescente, lo cual me encanta. Para mí, Heathcliff es una estirpe de actores. Así pienso en ciertos papeles: a través de los actores que los han interpretado, que han requerido esa estirpe. Es un testimonio increíble que muchos grandes intérpretes lo hayan encarnado antes y lo hayan transmitido al siguiente gran actor que lo interpretará. Pienso en Laurence Olivier, famoso por su interpretación de Heathcliff, y en Ralph Fiennes y Tom Hardy, y me parece apropiado que Jacob lo personifique ahora, dado que creo que será uno de los grandes actores de nuestra generación. Ya lo está demostrando.

Y es simpático, ahora que hemos hecho la película, él es simplemente Heathcliff para mí. No puedo pensar en nadie más. Siempre los asociaré. Siempre será Heathcliff para mí. Encarnó el personaje tan perfectamente que ahora ni siquiera puedo imaginar a alguien más. Ni siquiera sé quién será en la próxima generación, pero no me es posible concebirlo. Siento que el papel es suyo, lo encarnó increíblemente bien. Simplemente sentí que él y Heathcliff estaban hechos el uno para el otro.

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