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Santa María de Fe

El pueblo misionero que se convirtió en hotel

Esta semana religiosa, que muchos aprovechan para conocer un poco más los distintos puntos turísticos de nuestro país, la invitación corre por cuenta de Santa María de Fe, el destino que invita a desacelerar y disfrutar de una experiencia hospitalaria en cada cuadra. 

Pueblo Hotel es el nombre del proyecto que ganó notoriedad recientemente gracias a la gestión municipal, de la gobernación del departamento de Misiones y de la Senatur, y que ahora se prepara para recibir a los viajeros en esta, su primera Semana Santa como emprendimiento. 

¿Qué es un pueblo hotel?

Cuando la comunidad toma el control de su narrativa y su comercio, cosas buenas pueden suceder. Una de ellas es este modelo de turismo comunitario en el que prima la experiencia inmersiva, gestionada por gente local para la revalorización cultural de su ciudad. Es una forma más sustentable y consciente de hacer turismo, y es lo que se propone a través de este proyecto que lleva más de dos años en desarrollo.

Sus calles y edificios son similares a otros tantos que encontramos a lo largo y ancho del Paraguay: arquitectura colonial conservada y restaurada, calles empedradas, copetines y pequeños restaurantes, ranchos rodeados de la vegetación más frondosa. Y, sin embargo, hay una diferencia clave: esta vez, la hospitalidad se descentraliza; ya no está en un solo edificio, sino en todo el territorio que la rodea. 

Y la forma de lograrlo fue poner el foco en los habitantes, las personas que hacen de Santa María de Fe lo que es. La propuesta es diferente a lo que se encuentra en un paquete de agencia de viajes porque la intención no es adaptar el lugar al viajero, sino dar la oportunidad al visitante de conocer otro estilo de vida y un ritmo distinto. 

Lo importante para este proyecto es no caer en lo esperado, sino proponer algo fuera de lo convencional y en contacto no solo con la naturaleza, sino con la humanidad misma de sus pobladores. Algo muy importante para mencionar es que podés ir con tu mascota porque la ciudad, claro, es pet friendly.

La artesanía local tiene un lugar especial dentro de esta propuesta. Por ejemplo, las bordadoras de la zona crearon productos para los hoteles y, al mismo tiempo, ofrecen talleres a los visitantes. Así, no solo se consume su trabajo, sino también se interactúa con ellas, se conocen sus experiencias y transmiten su conocimiento de primera mano, al tiempo de recibir una compensación por su tiempo y sabiduría.

Las construcciones coloniales brillan en este pueblo porque ninguna estructura nueva estorba en la esencia de Santa María de Fe. “El modelo de construcción cero permite preservar el entorno, evitar impactos innecesarios y fortalecer la identidad local. Al mismo tiempo, impulsa una economía circular: el ingreso generado por el turismo se distribuye directamente en la comunidad”, detalla Angie Duarte, ministra de Turismo.

Gastronomía

Todo es local y los sabores, principalmente. La comida se hace con los conocimientos heredados a través de generaciones y la materia prima que llega de todo el país. Las recetas provienen del ymaguare, como sucede en La Familia Restó Bar, donde se destaca una de las mejores sopas del mundo. Por supuesto, hablamos del vori vori, una especialidad de la casa. 

La escena se repite cada ciertas cuadras: generaciones enteras que dedican sus vidas a mantener el negocio familiar se reúnen en una especie de revalidación de su modelo comercial. Quienes buscan lo auténtico y autóctono, ahora tienen un nuevo lugar al cual acercarse.

Algo para todos

El paquete La Santa incluye desayuno y almuerzo en el Hotel Santa María, que cuenta con un área de relax en el jardín del establecimiento. Además, ofrece visita guiada a sitios históricos cercanos, como el Museo Diocesano de Arte Jesuítico Guaraní, la iglesia Santa María de Fe, la Cruz Fundacional de la Reducción sobre la que se estableció la ciudad y el museo Aimé Bonpland.

También tenés la opción de disfrutar de un picnic en el Ykua Teja o peregrinar al cerro Kurusu. La experiencia es para toda la familia, por eso hay animación y juegos para niños, además de un curso de artesanía a cargo del taller La Hermandad. Todo esto, complementado con el late check-out

El paquete La María ofrece, además, servicio de masaje y manicura en el hotel, corte de pelo en la peluquería Santa María Yatereré, acceso a la piscina del Hotel Arapoty y cena al aire libre en la plaza Mariscal Estigarribia, además de una clase de arte jesuítico de tallado en piedra con el maestro artesano local Patricio Rotela.

Reconocimiento

Santa María Pueblo Hotel fue destacado como finalista en los premios Excelencias 2025, un evento que se realiza anualmente en el marco de Feria Internacional de Turismo – Fitur en España, el cual distingue a proyectos de todo el globo, tanto en lo turístico como en lo gastronómico. 

Se trata de un concurso de buenas prácticas turísticas y también se desarrolla en otros países, como Cuba y México, para poner en valor aquellas iniciativas que hacen una diferencia en el sector. 

De esta manera, Santa María Pueblo Hotel se proyecta como una experiencia diferente no solo para Paraguay, sino también para la región. Desde la Senatur, esperan que se convierta en un modelo replicable para Latinoamérica, especialmente en aquellas comunidades que cuentan con un importante patrimonio histórico pero que no tienen la atención de los grandes desarrollos hoteleros.

Las reservas se realizan al WhatsApp (0981) 861-553. Conocé más sobre este inspirador lugar en Instagram (@pueblohotel_).

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