Nota de tapa

Anatomía de un refugio

Cuando la arquitectura y el diseño de mobiliario convergen bajo el mismo techo

Las personas que habitan este espacio llevan como consigna de vida la búsqueda de lo que es hermoso y armónico. El proyecto, llevado adelante por Arkstudio, de la arquitecta y diseñadora de mobiliario Jessica Castillo, es una lección sobre cómo lograr una casa que se sienta como hogar; contemporánea, pero con guiños al midcentury modern; funcional en cada detalle y, en extremo, estética.

Por Patricia Luján Arévalos. Producción: Sandra Flecha. Fotografía: Javier Valdez y Leonardo Méndez.

A la hora de planificar una casa, hay muchos caminos posibles. Si seguimos el orden natural de las cosas, son los arquitectos quienes tienen la visión inicial de cómo se verá la edificación, pero no siempre son ellos los que llevan esa proyección a la realidad. Y a la hora de diseñar el interior, la tarea, usualmente, tampoco recae en las manos del mismo profesional o el estudio al cual pertenece.

El resultado final depende de la capacidad de todas estas piezas para encajar en un mismo panorama y dialogar dentro de un estilo cohesivo.

“La casa lleva el detalle al máximo y busca empujar los límites de lo que podemos lograr en ARK cuando controlamos el diseño y la fabricación bajo el mismo techo”

El caso de esta residencia no es único, pero sí cada vez más inusual. Fue proyectada, ejecutada y ambientada por Arkstudio, bajo la dirección de su propietaria, la arquitecta y diseñadora de mobiliario Jessica Castillo. “La casa lleva el detalle al máximo y busca empujar los límites de lo que podemos lograr en ARK cuando controlamos el diseño y la fabricación bajo el mismo techo”, explica. La idea original fue adaptar el estilo que le interesa a su firma: “La arquitectura contemporánea, con la realidad de vivir en Paraguay y su clima subtropical”.

Esto se manifestó esencialmente en dos aspectos. Por un lado, en las galerías amplias que protegen las aberturas principales del agua y el sol. La principal mide 4,50 metros de ancho, lo cual genera un espacio utilizable entre el jardín y el interior de la casa.

Por otra parte, y quizás más importante para la ambientación, utilizaron ventanas amplias que permiten la entrada de luz y aberturas pequeñas que pueden ser protegidas con tela mosquitera.

La vivienda se diseñó en una sola planta, con amplias estancias interconectadas con la funcionalidad como prioridad. No existe un solo espacio desperdiciado porque la eficiencia es clave.

La planta es sencilla: cocina, comedor-estar, sala de televisión y dos dormitorios, pero con una sensación de amplitud lograda con un alto techo de hormigón.
Los elementos principales que se repiten a través de la casa son la madera, el hormigón y la piedra. Estos dos últimos aportan solidez y estética, mientras que la primera los ata con la calidez necesaria en un hogar.

Para lograr la textura de madera de la losa de hormigón, prepararon un encofrado de tablas de pino tratadas con cepillo de acero para resaltar sus vetas naturales. Se logró disminuir el desperdicio al reutilizar estas tablas en otro proyecto como revestido interior, exterior y deck.

BALANCE
El diseño de interiores juega con la altura de los espacios y los elementos lineales para crear ambientes balanceados. El comedor-estar y la sala de televisión están separados por dos grandes piedras extraídas de Emboscada y esculpidas a mano. La chimenea fue tallada dentro del separador de piedra, y la campana de acero oxidado parece flotar sobre ella.

Una estantería horizontal, incrustada al pilar de hormigón, da forma al librero principal de la casa. La intención del diseño era lograr un espacio estético al extremo, pero que no perdiera el foco de ser un hogar.

Yakisugi

Los revestimientos exteriores son de madera de cedro quemada. A prueba y error, Arkstudio fue capaz de adaptar la antigua técnica japonesa conocida como yakisugi (literalmente cedro quemado) a los materiales locales. Este proceso, y su eventual tratamiento con aceite de lino, protege naturalmente el material de los rayos UV, la humedad y de hongos e insectos.

“Todo lo lindo y bueno lleva mantenimiento”

“Hasta este momento, nadie lo había usado de esta manera en Paraguay. Gracias a nuestro conocimiento de la madera, nos atrevimos”, explica. El exterior de la residencia combina esta técnica con placas oxidadas de chapa a modo de reja.

En la misma galería está un único pilar estructural, y alrededor Castillo diseñó un banco de madera sostenido por una esfera maciza de trébol. “Todo lo lindo y bueno lleva mantenimiento”, dice sobre la elección de materiales para interior y exterior.

La deck exterior lleva su buena dosis de mantenimiento, pero, en contraste, el yakisugi bien hecho no requiere mayor atención posterior a su instalación. No obstante, la madera, para Jessica Castillo, es un elemento fundamental para aportar calidez a un hogar.

LA BÚSQUEDA DE LA ILUMINACIÓN PERFECTA
La premisa fue evitar la iluminación directa y jugar con las luces indirectas y regulables. Por ello, Jessica Castillo dejó espacio para lámparas de mesa y pie como acento en los espacios. Además, los elementos decorativos son circulares y orgánicos de modo a romper con la linealidad elegida de la arquitectura.

FUNCIONALIDAD FAMILIAR
La cocina está hecha a medida para aprovechar los techos altos y dar amplitud, al no cortar visualmente los muebles. Un ejemplo de diseño funcional son las rejillas del aire central, que fueron escondidas y se mimetizan con el revestido de madera.

JESSICA CASTILLO
Es arquitecta por la Universidad Nacional, fundadora y CEO del estudio de diseño Arkstudio y de la fábrica de mobiliario ARK. Fue reconocida por la ADEC como Joven Empresaria del 2018. Además, impulsa desde hace más de 15 años la evolución del diseño nacional hacia nuevos estándares de calidad, profesionalización y excelencia.

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