Arte

El IMA celebra su 35° aniversario

Semillero del arte nacional

Fundado formalmente en 1991 bajo la visión de la maestra Olga Blinder, el Instituto Municipal de Arte (IMA) ha sido, a lo largo de tres décadas y media, el gran faro de la formación artística pública en el Paraguay. Conversamos con la directora de la institución Luz María Bobadilla sobre lo que ofrece el IMA, su historia y las actividades por los 35 años.

Por Eve Benegas. Fotografía: Javier Valdez.

En sus aulas, pasillos y escenarios han transitado generaciones enteras de creadores, intérpretes y docentes que hoy sostienen el legado cultural del país tanto en los escenarios locales como extranjeros. El IMA es el hogar del alma creativa, donde algunos van desde niños a descubrir su talento, a enamorarse del baile, canto e interpretación para luego convertirse en embajadores del arte paraguayo o sencillamente encontrar un sentido a la vida en la belleza del arte. “Donde uno va y ve un artista, sin falta te dice ‘yo estudié en el IMA’. Entonces, cumple una función formadora importante a través de sus diversas escuelas”, asegura la directora de la institución, Luz María Bobadilla.

Fotografía: Javier Valdez.

Todas las disciplinas y edades conviven bajo un mismo techo. Por la tarde, en un sector las pequeñas bailarinas se preparan para ingresar a las salas de espejos y barras, donde adoptan poses impecables frente a los grandes ventanales. Unos pisos más arriba, la Escuela de Canto comienza a recibir a sus alumnos, allí se perciben apenas acordes sutiles de guitarra filtrándose tenuemente, mientras que los salones destinados al arte dramático vibran con ejercicios corporales, prácticas de relajación y ensayos de locución guiados por profesores jóvenes y apasionados.

La directora Luz María Bobadilla acompañó a Pausa en un breve recorrido por las instalaciones y, a su vez, reveló que está ligada al IMA desde los 15 años. Fue artista y docente, y ahora con todo su bagaje, dirige la institución. Luz María presentó a algunas personas que integran todo el equipo de 90 docentes y aproximadamente 40 funcionarios administrativos.

Fotografía: Javier Valdez.

A medida que avanzamos nos comentó que los espacios tienen toda la protección acústica necesaria que permite que cada escuela desarrolle sus ensayos sin interferirse mutuamente. De hecho, todo el edificio fue concebido específicamente desde el diseño arquitectónico para albergar una moderna estructura de 11 pisos equipada con rampas, espacios comunes y una vista privilegiada a la Bahía de Asunción.

Cenizas y raíces

Aunque el instituto como una entidad unificada nació formalmente en 1991, varias de sus escuelas poseen una trayectoria histórica más antigua que antecede a su creación institucional. La Escuela Municipal de Danza, por ejemplo, fue creada en 1964, y desde entonces devino en un referente indiscutido con programas de estudios sumamente completos que abarcan los tres pilares fundamentales de la disciplina: la danza clásica, la danza paraguaya y la contemporánea.

En ese mismo año se fundó el Conservatorio Municipal de Música —hoy Conservatorio Agustín Barrios—. En 1967 se sumó la Escuela de Canto Sofía Mendoza bajo la tutela directa de la misma Sofía Mendoza, insigne pionera de la ópera nacional.

Fotografía: Javier Valdez.

A este núcleo histórico se agregaron con los años la Escuela de Arte Dramático (EMAD), la Escuela de Locución Radial y Televisiva. Luego llegó la Escuela de Arte Infantil, incorporada en 1970 para recibir a niños desde los seis años a través de cuatro áreas expresivas; y el Taller Infantojuvenil de Teatro María Elena Sachero. Este extenso mosaico de escuelas funcionaba de manera fragmentada hasta que la reconocida artista plástica, pedagoga y teórica Olga Blinder impulsó la unificación bajo el concepto fundamental de “educar por el arte”. “La filosofía central era formar artistas profesionales e íntegros, estimulando el pensamiento crítico y entendiendo que la formación estética es indispensable para el desarrollo humano y la cohesión social de la ciudad”, cuenta la directora.

Sin embargo, la historia de la institución tuvo una gran prueba de fuego. Hace 15 años, un trágico incendio consumió por completo el histórico edificio Juan de Salazar que hasta entonces albergaba al IMA. El siniestro ocurrió un sábado que coincidía con el Día del Maestro, un asueto que afortunadamente evitó pérdidas humanas, pero que devoró la memoria material de la casa de estudios, archivos institucionales, fotografías históricas, registros de cátedras y valiosos manuscritos originales que se perdieron irremediablemente entre las cenizas.

Fotografía: Javier Valdez.

La Municipalidad de Asunción rediseñó la estrategia operativa para garantizar que los alumnos no perdieran ni un solo día de clases. Se dispersaron las actividades en distintos espacios temporales gracias a la solidaridad ciudadana, la donación de instrumentos desde el extranjero y el compromiso de docentes y alumnos. Si bien esos objetos de valor inconmensurable ya no se podrán recuperar, la reconstrucción de la moderna sede impulsó definitivamente al IMA; el edificio hoy corona el centro asunceno.

El abanico expresivo

En la actualidad, el IMA recibe a un promedio entre 700 y 800 alumnos anuales distribuidos en sus diferentes programas. La institución ofrece una formación artística integral de primer nivel de forma gratuita, solo se debe abonar una matrícula accesible estipulada por Ordenanza Municipal, aproximadamente G. 440.000 anuales, sujeta a las variaciones del jornal.

La oferta en las siete escuelas y talleres cubren las principales disciplinas del arte y la comunicación. Estas brindan un trayecto formativo que abarca desde la iniciación infantil hasta la profesionalización técnica y docente.

La Escuela Municipal de Danza tiene programas integrales que abarcan los tres ejes principales de la disciplina: danza clásica, danza paraguaya y danza contemporánea. Los planes de estudio permiten alcanzar las titulaciones de intérprete y el profesorado superior.

Luz María Bobadilla. Fotografía: Javier Valdez.

Por otro lado, el Conservatorio Municipal de Música Agustín Barrios ofrece formación instrumental y teórica para diversos instrumentos, como guitarra, piano, flauta traversa, entre otros e integra a los alumnos en prácticas de cámara y orquestales, con carreras como el profesorado en Música.

La escuela de Canto Sofía Mendoza promueve tanto el canto lírico como el popular y otorga titulaciones de profesorado superior. En tanto que, la Escuela Municipal de Arte Dramático Roque Centurión Miranda (EMAD) es una de las pioneras en la formación de actores y actrices en el país. Esta ofrece una carrera integral orientada a la titulación de actor/actriz y de profesor de Teatro.

Fotografía: Javier Valdez.

Creada inicialmente de forma conjunta con el área dramática, la Escuela Municipal de Locución Radial y Televisiva se consolidó como la primera formadora oficial de locutores y locutoras en el medio, capacita a los estudiantes en el manejo de la voz, técnicas de comunicación y el uso de la radio online institucional.

El pilar del instituto es, sin duda, la Escuela de Arte Infantil que está pensada para recibir a niños a partir de los 6 años quienes transitan por cuatro disciplinas simultáneas, música, danza, teatro o literatura, y artes plásticas, a fin de que descubran su verdadera vocación artística de manera orgánica antes de elegir una carrera específica.

Fotografía: Javier Valdez.

Hay un espacio enfocado en los adolescentes y es el Taller Infantojuvenil de Teatro María Elena Sachero, diseñado para acercarlos al lenguaje escénico y prepararlos mediante una plataforma hacia la Escuela de Arte Dramático. La institución complementa su propuesta con talleres cortos y de extensión orientados a diversificar el acceso a la comunidad.

Ingresar al IMA responde estrictamente al mérito y al talento, ya que debido a la alta demanda que experimentan las diferentes carreras, el acceso se canaliza a través de procesos de admisión. Esto genera un profundo sentido de pertenencia y responsabilidad. “El estudiante cuida celosamente su espacio porque sabe que accedió gracias a sus aptitudes y que su educación está sostenida por el esfuerzo solidario de los ciudadanos de Asunción a través de sus tributos”, expone Bobadilla.

Agenda festiva

Este 2026 la agenda estuvo cargada de historia y presentaciones, como la Gala de Danza Contemporánea denominada Guaranias, que fue en el mes de abril en el Teatro Municipal, también se realizó un concierto didáctico con obras de compositores americanos en el Centro Cultural Paraguayo Americano (CCPA), una solemne interpretación de El Mesías, de Georg Friedrich Händel, en la Iglesia de la Encarnación y diversas galas instrumentales y coreográficas en colaboración con destacadas agrupaciones sinfónicas del país.

El más reciente tuvo lugar sobre el escenario del Teatro Municipal donde se llevó a cabo la muestra multidisciplinaria Kambá. La puesta en escena reunió de manera inédita a todas las escuelas del instituto en un espectáculo de acceso libre y gratuito que integró lenguaje audiovisual, la danza en sus diversas expresiones (clásica, paraguaya y contemporánea), la música orquestal en vivo, el canto lírico y popular y la intervención de la locución profesional.

Fotografía: Javier Valdez.

El eje conceptual de la obra giró en torno a Kambá, el querido gatito negro que adoptó al IMA como su hogar definitivo, y cuyas siete vidas sirvieron de inspiradora metáfora para representar a las siete escuelas de la casa de estudios. La presentación se convirtió en un emocionante homenaje que cautivó al público asistente.

La agenda sigue en octubre con una Gala de Música Popular en la que, por primera vez en vivo, van a hacer música paraguaya con orquesta. Además de las esperadas Galas del Taller de Teatro Infantil y Juvenil que se celebrarán en noviembre en el Centro Paraguayo Japonés.

“Los chicos del IMA pisan los escenarios más importantes de la ciudad”, asevera la directora.

De cara al futuro

El horizonte de desarrollo del instituto contempla ambiciosos proyectos de expansión comunitaria. Entre las iniciativas destacadas figura la implementación de talleres musicales con el método Suzuki, orientados a niños de corta edad, así como la apertura de cursos cortos de extensión con duraciones de seis meses y un año, diseñados para captar vocaciones y ofrecer herramientas expresivas a un sector más amplio de la población que no necesariamente aspira a cursar una carrera de profesorado de larga duración.

Fotografía: Javier Valdez.

El paso más ambicioso proyectado por la administración para el próximo periodo es llevar esta oferta formativa directamente a los barrios de Asunción a través del programa El IMA llega a tu barrio. “Esta iniciativa descentralizará la enseñanza artística, aprovechando la excelencia de los docentes de la casa y brindando a los estudiantes avanzados la oportunidad de realizar pasantías pedagógicas en su propia comunidad”, comparte Bobadilla.

El Instituto Municipal de Arte, aquel refugio soñado por Olga Blinder y sostenido hoy por el talento de sus maestros y alumnos, cumplió 35 años, pero no una meta sino un sueño que apenas comienza, que el faro del IMA siga guiando a generaciones de artistas con una fe inagotable en el futuro de nuestra cultura.

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