El arte de la sutileza
La imperfección natural es su mejor herramienta de trabajo. Meli Duré no busca un resultado estándar, sino el adecuado para cada caso. Con 13 años de trayectoria y una técnica perfeccionada en Europa, la especialista expande su emprendimiento con Meli Duré Estética, una propuesta que evolucionó de la micropigmentación de precisión hacia un concepto integral de bienestar.
Por Eve Benegas. Producción: Anabel Artaza. Fotografía: Fernando Franceschelli.
Con más de una década dedicada al perfeccionamiento del rostro y la piel, se volvió un referente en micropigmentación en el país. A ella acuden modelos e influencers; tiene una cartera de clientas muy exigentes. Detrás de la precisión milimétrica de sus trazos hay un recorrido extenso. “La marca nació como Arte en Cejas Meli Duré, muy ligada a mi especialidad y mi nombre”, recuerda.
Su camino profesional comenzó hace aproximadamente 13 años, impulsado por una curiosidad sobre cómo pequeños ajustes en las facciones transformaban la expresión de una persona sin restarle identidad. “Cuando conocí la micropigmentación entendí que había muchísimo más detrás de hacer una ceja o retocar unos labios. Hay diseño, colorimetría, técnica, precisión y, sobre todo, una enorme responsabilidad porque estamos trabajando directamente sobre el rostro de una persona”, afirma.

Con el tiempo, fue capacitándose sin pausa, alternando su formación entre el ámbito nacional e internacional. Dentro de su amplio abanico de especializaciones, que abarca desde el área facial de cejas, ojos y labios hasta zonas de alta sensibilidad como la micropigmentación paramédica, de areolas y capilares, hubo una en particular que redefinió su estándar de trabajo: su paso por Tallinn (Estonia).
Allí se formó junto a Nataliya Yeremenko, una de las mayores autoridades globales en la técnica del hiperrealismo. “Esa experiencia marcó mi manera de trabajar y reforzó algo que siempre busqué: que una micropigmentación bien realizada no sea evidente, sino que realce la belleza natural de cada persona”, explica Meli.
Hoy la marca está atravesando una evolución natural hacia un concepto mucho más integral: Meli Duré Estética. El espacio creció muchísimo y actualmente se dedican a más cosas. “Seguimos teniendo una identidad fuerte en cejas y micropigmentación, pero incorporamos estética facial, corporal, tecnología, pestañas y experiencias de relajación”, cuenta la profesional.
Especialidad de la casa
Lo que destaca a la marca continúa siendo la micropigmentación, particularmente el hiperrealismo en delineado. Pero actualmente el centro tiene una propuesta mucho más completa: trabajan también diseño y laminado de cejas, lifting y extensiones de pestañas, procedimientos faciales, limpieza profunda, HydraLips y GlowLips, IPL, depilación, radiofrecuencia, tratamientos corporales y diferentes protocolos de cuidado integral.

Algo que incorporaron con mucha fuerza es el concepto Beauty-Relax, que consiste en combinar determinados tratamientos de belleza con experiencias de relajación. “La idea es que ya no vengas solamente a ‘hacerte algo’, sino que estar en Meli Duré sea también regalarte un momento para vos”, comenta.
Uno de los servicios más solicitados es, sin dudas, el hiperrealismo en cejas, porque otorga resultados naturales. También trabajan con técnicas de sombreado muy sutiles como Soft Shading, según el tipo de piel y del efecto que busque cada persona.
Para la especialista, la simetría perfecta no existe y pretender aplicarla de manera estandarizada es un error común en la industria, ya que cada rostro posee una estructura ósea, una musculatura y una gesticulación únicas. “No existe una ceja perfecta universal; existe una ceja adecuada para cada persona. Antes de pigmentar analizamos desde la fisonomía y el tono de piel hasta la personalidad del paciente. El diseño debe acompañar las facciones, jamás competir con ellas”, destaca.
En ojos, proponen delineados delicados como BabyLiner, que permiten resaltar la mirada y dan la sensación de pestañas abundantes sin parecer maquillada. Y en labios, buscan devolver definición y vitalidad al color, siempre respetando la armonía del rostro. “La tendencia actual, y también nuestra filosofía, es justamente esa: menos ‘efecto maquillaje’ y más ‘efecto me veo bien naturalmente’”, expone.

Al principio de su carrera, Meli estaba segura de que este rubro consistía en transformar. Hoy piensa todo lo contrario: “Mi trabajo es saber cuánto hacer y, sobre todo, cuándo detenerme. La belleza natural tiene pequeñas asimetrías, texturas y características que hacen único a cada rostro; no quiero borrar eso”, afirma tajante.
Beauty-Relax
Esta propuesta nació de la observación directa del ritmo de vida contemporáneo y las necesidades de sus propias clientas. Entre la prisa, el estrés laboral y las exigencias diarias, el tiempo destinado al cuidado personal muchas veces se percibía como una tarea más en la lista de pendientes.
Consciente de esta realidad, Meli reestructuró la dinámica de su centro para fusionar los procedimientos estéticos con experiencias de relajación profunda y acompañamiento kinésico. Así, los servicios de cuidado facial o micropigmentación se complementan con masajes terapéuticos, maniobras de descompresión y un ambiente preparado para propiciar la desconexión mental.

“Muchas llegan corriendo, después del trabajo, con estrés, cansancio, pendientes… y entendí que podíamos transformar ese tiempo que ya estaban destinando a su belleza en un verdadero momento de desconexión”, reflexiona. Esta visión holística busca que la salud emocional y el bienestar físico se reflejen de manera directa en la apariencia exterior.
Proyectos
Detrás de la estructura empresarial se encuentra una mujer que comprende de primera mano los desafíos de equilibrar múltiples facetas. Como mamá, empresaria y profesional, Meli distribuye sus días entre la atención personalizada de sus pacientes, la dirección creativa de la marca, la capacitación de su equipo de trabajo y el tiempo de calidad junto a su familia.
A futuro, la meta de Meli Duré Estética es consolidar la etapa Beauty-Relax, además de seguir incorporando tecnología, perfeccionar los protocolos y formar constantemente a su equipo, sin perder la atención personalizada que los caracteriza.
Convencida de sus objetivos, la emprendedora tiene grandes aspiraciones: “Quiero que seamos reconocidos no solamente por la calidad técnica de los procedimientos, sino por cómo te sentís cuando estás acá. Que con solo agendar el turno ya lo sientas como tu momento de desconexión de la semana”.
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