Emprendedores

Una autopista infinita hacia el mundo

Startups

De la validación de ideas a la expansión internacional: el ecosistema emprendedor de Paraguay crece vertiginosamente con la vista puesta en mercados mundiales. Tres voces clave del sector nos hablan sobre desafíos, errores y herramientas en el proceso de exportar innovación.

Por Leticia Ferro Cartes

El talento tecnológico nacional ya no se conforma con las fronteras locales: hoy nace mirando afuera. Según datos recientes de la plataforma global StartupBlink, Paraguay consolida su presencia internacional como el octavo ecosistema de startups más fuerte de Sudamérica, pues alberga empresas emergentes que en conjunto lograron atraer más de 41,4 millones de dólares en financiamiento.

Asunción, el epicentro de esta innovación, concentra el 86 % de estas startups, lo que demuestra que el país dejó atrás la etapa de exploración para entrar de lleno a la ejecución. Pero más allá de las métricas y los rankings, este crecimiento revela un profundo cambio de mentalidad en el sector. 

A través de la experiencia de fundadores globales como Os Sánchez, la visión analítica de líderes de gremios como Sergio Mura y el impulso de iniciativas públicas en la voz de Romina Da Re, analizamos cómo es posible encarar negocios digitales capaces de exportar soluciones desde Paraguay al resto del planeta.

Con internet como ventana

La pasión de compartir en internet llevó a Os Sánchez a explorar el espacio, desarrollar su curiosidad tecnológica y dirigirse al camino de los negocios digitales. Después de varias experiencias en agencias y como freelancer, junto a Carlos Ruiz Díaz fundó Toky en 2014, una startup de alcance global.

Su aproximación a este mundo se generó con el interés de construir una empresa tecnológica o liviana, en el sentido de estructura. “Para emprender, vi una oportunidad: a través de internet podés vender afuera”, cuenta. Os encontró particularmente oportunas las nuevas estructuras de negocios para probar ideas rápido, con foco en procesos ágiles.

En ese momento y contexto, buscó solucionar el problema del alto costo de las llamadas internacionales. “Todo eso se empezó a unir en mi experiencia y era claro para mí que había una oportunidad de mercado: somos igual de capaces que otros, tenemos internet y ganas de aprender… Entonces era intentarlo”, cuenta. Tras recibir inversión de la aceleradora Wayra, desarrollaron el producto durante un año. Posteriormente, la startup pivotó hacia un modelo de software empresarial (SaaS) integrado con herramientas como Salesforce y HubSpot, con lo que alcanzó miles de clientes, principalmente en Europa, Norteamérica y Oceanía.

Luego de una exitosa operación de venta de Toky a Bird, una gran compañía europea de comunicaciones omnicanal, Os continuó su camino en el negocio, esta vez desde crea.la y Random Sounds. Motivado por las trabas para recibir dinero vía PayPal en Paraguay, con la plataforma crea.la propuso facilitar pagos internacionales y permitir a creadores de servicios y productos digitales gestionarlos en más de 120 países. En Random Sounds, se desenvuelve como inversor y socio: trabajan en software para la industria musical (distribuidoras, artistas y sellos) que organiza catálogos, analiza métricas y distribuye contenido en más de 60 plataformas de streaming, con clientes principales en España, Colombia, México, Estados Unidos y Egipto.

En su extenso recorrido como emprendedor e inversor, Sánchez nota una evolución profunda en el ecosistema local. “Hoy las empresas o startups paraguayas nacen globales”, dice: “El founder tecnológico acá ya tiene esa visión global: consume otros productos digitales, paga por Spotify, por YouTube; sabe lo que es comprar software”.

Ese cambio, sostiene, también se nota en la llegada de capital y nuevas referencias. “Hay inversores, movidas y eventos”, resume sobre un momento que describe como “a punto de hervir”. Destaca en particular el trabajo de los fondos de capital de riesgo (VC) que están trayendo a Asunción a fundadores de Uruguay, Ecuador, Colombia y Perú para compartir su experiencia en charlas y encuentros. “Eso le da un valor al ecosistema, hace que el paraguayo se codee con otro conocimiento, con otra cultura. Antes tenía que salir de Paraguay para encontrar eso”, reflexiona.

¿Qué le aconsejaría a alguien que está iniciando?: “Buscar innovación en problemas reales, ser globales desde el día cero, tener esa mirada, aprovechar las herramientas que hay hoy”. Y agrega algo de lo que muchas veces se olvida en medio de la vorágine del trabajo: es importante compartir el proceso. “Ver a humanos hacer cosas es bastante motivante y hace que mucha gente se una a tu desafío, a tu idea”, subraya.

Más allá de una idea de negocios

Sergio Mura lleva una década como emprendedor tecnológico y hoy dirige la Cámara Paraguaya de Fintech, gremio que agrupa a startups y empresas del sector financiero digital. Su mirada refleja el pulso de una industria en expansión acelerada y franco crecimiento en el ecosistema local.

Mura coincide con Sánchez en que hoy es fundamental pensar a escala regional desde la concepción. Sin embargo, hacerlo localmente supone una ventaja.

“Paraguay es un país excelente para probar y equivocarse, y probar de vuelta. Si fallás rápido y barato, tenés la oportunidad de levantarte y arreglar”, señala. Pero advierte sobre el riesgo de quedarse cómodo en el mercado local: “Tu concepto tiene que resolver algo global. Hay startups exitosas que ya están afuera, pero la mayoría todavía se queda en el país, porque es cómodo, hasta acá llegan”. Él recomienda apuntar directamente a ciudades con más población y mercado, como San Pablo o Buenos Aires.

Sergio Mura.

Para quien recién tiene un concepto y aún no formalizó nada, su consejo es concreto: “Más que la idea, tenés que enamorarte del problema que soluciona. Al fin y al cabo, la gente está dispuesta a sobrepagar por arreglar algo, no por un deseo”. A su criterio, entender si esa dificultad es de nicho o masiva, y por qué nadie la está resolviendo todavía, es el primer filtro antes de avanzar. Entre los errores más frecuentes que observó en su experiencia en el ecosistema señala el timing (“podés estar adelantado a tu tiempo o atrasado”) y la escasez de capital de riesgo local como los principales.

Dentro del universo fintech, Sergio ve mucho potencial de crecimiento en el segmento de seguros digitales o insurtech. Entre los desafíos más urgentes, menciona la falta de un espacio de pruebas regulatorio. En el pasado, junto al Banco Central se gestionó una sandbox para testear productos financieros digitales: hoy cree que hace falta reactivarla con una comunicación “más directa y más fluida” con el ente estatal.

A diferencia de Argentina o Brasil, en Paraguay hay menos fondos dispuestos a arriesgarse en startups, ya que el inversor local tiene una mentalidad conservadora que lo enfoca en negocios tradicionales. En contrapartida, cree que eso va cambiando de a poco y que más gente se anima a desafiar riesgos y preconceptos.

Desde la Cámara Paraguaya de Fintech, la meta es generar espacios de networking, servicios legales y de consultoría, y sobre todo funcionar como nexo. El gremio apunta también a acompañar a las startups del sector en la parte regulatoria: qué se puede y qué no se puede hacer. “La Cámara debe ser el filtro, el embudo para las necesidades en Paraguay. No es necesario tener todas las soluciones, pero sí el contacto de la persona que te ayude”, asegura. El cambio que percibe en el ecosistema es palpable y muy auspicioso para el experto: “Ya no es un tema de exploración, sino de ejecución” 

La ruta pública para emprender

Romina Da Re es directora nacional de Emprendedurismo (Dinaem), dependiente del Viceministerio de Mipymes del Ministerio de Industria y Comercio. Su trabajo apunta a construir un ecosistema público descrito como una pista de despegue (launchpad) para quienes buscan crear empresas, generar empleo e innovar.

Ella asegura que la disponibilidad de recursos públicos para alguien que recién tiene una idea es grande y está al alcance. Menciona que existe una ruta de programas gratuitos: los talleres intensivos de 54 horas de Startup Weekend, el Chequeo Digital (un test online con apoyo del BID que en 20 minutos mide la madurez digital de un negocio) y los Centros de Apoyo a Emprendedores (CAE) y Centros de De sarrollo Empresarial (CDE), con asesoría técnica sin costo en distintos puntos del país.

Además, menciona el rol de un portal (mipymes.gov.py) que concentra hoy los programas y las convocatorias: en los próximos días se lanzará una plataforma específica (emprendedores.gov.py) y el próximo año estará disponible el Registro Nacional de Emprendedores y Startups (Renaem).

Romina Re.

Ella recomienda un orden de tres pasos: primero, validar la propuesta con ventas reales; después, formalizar; y recién entonces salir a buscar capital semilla. Para el segundo paso —que suele ser un cuello de botella para nuevos emprendedores— la figura EAS (Empresa por Acciones Simplificadas) resulta especialmente útil: se gestiona a través del Suace (Sistema Unificado de Apertura y Cierre de Empresas), cuesta cero guaraníes y toma entre 24 y 72 horas.

Entre las líneas de financiamiento activas o previstas, menciona el premio Emprendedor del Año, que otorga capital semilla en efectivo; Innovando 4.0, un programa conjunto entre Dinaem/MIC, Mitic y Conacyt para startups tecnológicas con MVP (Producto Mínimo Viable) validado; subsidios no reembolsables de Proinnova (Conacyt); y fondos fiduciarios de coinversión con la AFD y el BID Lab que acompañan a rondas lideradas por inversores ángeles.

Para la salida a mercados regionales, apunta al Espacio Startups de la Paraguay Business Week, organizada junto a la brasileña Sebrae, y a la aceleración internacional del BID Lab con fondos de riesgo de la región, además del acompañamiento de Rediex para exportación de servicios y productos, con cofinanciamiento para certificaciones, misiones comerciales y ferias internacionales. 

“Para las startups de software y servicios digitales, internacionalizarse debería pensarse desde el día cero (born global)”, asegura. Para bienes físicos, recomienda esperar a consolidar la operación local, en un periodo de entre 12 a 24 meses.

Puertas adentro, el Estado mide el éxito del ecosistema con indicadores como la tasa de supervivencia de las empresas en sus primeros dos años, la cantidad de startups formalizadas como EAS e inscriptas en el Renaem y el empleo formal generado, con foco en jóvenes de 18 a 29 años y mujeres. La meta para el periodo 2027-2031 es superar el 65 % de supervivencia al inicio de un negocio, alcanzar a más de 3000 emprendedores a través de la Red PyEmprende, y posicionar a Paraguay como un polo emergente de innovación y startups en el Cono Sur.

“Emprender no es un camino solitario ni una aventura al azar: es el motor de desarrollo y empleo más potente que tiene el Paraguay”, dice Da Re. “Desde la Dinaem trabajamos todos los días para derribar barreras burocráticas, acercar financiamiento y poner la tecnología al alcance de cada persona que decide crear valor”, concluye. Las herramientas están disponibles: validá tu idea, aprovechá los recursos públicos.

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