Propuesta gastronómica con sensación de hogar
La diseñadora de interiores María Pidal nos guía a través de la intervención que realizó en esta residencia, transformada en local gastronómico. Su intención fue crear ambientes con menos objetos de lo usual, pero de muy buena calidad, de manera a permitirnos vislumbrar la estructura original a través de los detalles. Con el mobiliario correcto, los elementos decorativos, una fina selección de textiles y luminarias, Pidal también recicló y restauró algunas piezas que, en conjunto, logran transmitir una marcada calidez que hace especialmente acogedora a Casa Jazmín.
Por Patricia Luján Arévalos. Producción: Sandra Flecha. Asistente de producción: Pamela Pistilli. Fotografía: Javier Valdez.

Las vigas de madera originales, el hogar a leña y la disposición de los muebles y objetos decorativos se conjugan para transmitir confort en el salón principal.

Este salón cuenta con un rincón bien privado, enmarcado por cuadros y objetos que se destacan gracias al textil principal.


María Pidal logra imprimir personalidad hasta en el espacio menos pensado. El empapelado floral genera un aire distinto y más jugado, que sorprende. El lavabo cuenta con piezas antiguas que van perfectamente con el estilo de la casa, sobre una mezcla de materiales nobles.



Este espacio recuerda a una sala o living. Fue diseñado como lugar de encuentro distendido, montado con sofás, para reforzar así la sensación de hogar antes que la de local comercial.



La intención de María Pidal fue crear ambientes que se sintieran “vividos”, reales y cómodos: le dio a Casa Jazmín la sensación de hogar, y a los clientes, una experiencia casera, relajada, para disfrutar lejos de la rigidez de propuestas comerciales similares. El resultado son distintos sectores que conviven de manera natural y sin esfuerzo.



“Este ambiente tenía mucha vegetación y estaba descuidado”, inicia María Pidal antes de describir su trabajo en uno de los sitios más atractivos del lugar. Sin duda, su guía fue clave para la empresa de paisajismo Korapy Jardines, quienes empezaron con una limpieza a fondo antes de trazar este patio ordenado, lleno de encanto y apto para degustar alguna bebida y el aroma de la flor que da nombre a la casa. Además, cuenta con una huerta propia, donde encontramos plantas de romero que enriquecen la experiencia sensorial.

María Pidal es una decoradora de interiores con una gran pasión por intervenir casas con historia y ayudar a crear hogares con la impronta de sus propietarios. Su estilo de trabajo es cercano y personalizado, lo que resulta en ambientes cálidos y auténticos.




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